Estás leyendo esto en una pantalla y estás seguro de que la pantalla está ahí. Ahora haz la vieja pregunta: ¿cómo sabes que esto no es un sueño, o una simulación muy buena? No encontrarás una respuesta que lo zanje, y ese es el punto. Desde la década de 1630 hasta la de 1880, los filósofos europeos siguieron buscándola, y la manera en que fracasaron produjo el mapa de la materia. Entre la revolución científica y la era de la política de masas se preguntaron qué aporta la mente a la experiencia, qué justifica nuestra creencia en las causas, qué hace libre a una sociedad y qué queda de valor cuando desaparece un fundamento religioso.
El relato habitual lo presenta como un duelo: racionalistas (la razón es la fuente del conocimiento) contra empiristas (lo es la experiencia), resuelto por Kant. Es un mapa útil y una mala historia. Las personas en él discutieron, se prestaron ideas y se escribieron cartas, y algunas de las cartas más agudas fueron de mujeres.
- Quién la cursa
- Estudiantes de Filosofía, normalmente en el año 2, en la mayoría de los programas; también estudiantes de historia de las ideas, política, literatura y derecho. Muchos cursos cubren los mismos diez autores, más o menos.
- Para qué sirve
- Aprender el marco en el que escribe la filosofía posterior (incluidos sus rebeldes): la mente como algo que representa el mundo, y el mundo como algo que estudia la ciencia.
- Viene después de:
- Filosofía antigua y medieval (34/74).
- Lleva a:
- Filosofía contemporánea (34/78), además de Epistemología (34/69), Filosofía de la mente (34/71), Ética (34/68) y Filosofía de la ciencia (34/72).
- Qué te da esta pieza
- No habrás leído la Crítica de la razón pura. Conocerás, de cada uno de diez pensadores, la jugada que lo hizo importante, con un enunciado justo de la objeción principal. Lecturas más fáciles: ¿Cómo sabemos? Epistemología (en inglés, 05/07) y Filosofía de la mente y la conciencia (en inglés, 05/10).
Descartes: ¿cuánto puedes dudar?
René Descartes (1596–1650) quiso que la certeza descansara en algo inquebrantable, como parecía la geometría. En las Meditaciones metafísicas (1641) decidió rechazar todo lo que pudiera dudarse, por etapas. Primero, los sentidos a veces engañan (una torre cuadrada a lo lejos parece redonda). Segundo, podría estar soñando ahora mismo, y nada marca la diferencia. Tercero, un engañador todopoderoso podría hacerme errar incluso en «dos y tres son cinco». La duda deja en pie una sola cosa: para ser engañado, tengo que existir.
«Pienso, luego existo.»Descartes, Discurso del método (1637), parte IV; en las Meditaciones el argumento llega en la segunda meditación (traducción nuestra)
Descartes sostuvo después que la mente es una cosa pensante y no extensa, y el cuerpo una cosa extensa y no pensante: el dualismo. Empuja tú la duda.
Las creencias son ejemplos en el espíritu de las Meditaciones I y II. Qué duda alcanza a qué creencia sigue el propio orden de Descartes.
Sin JavaScript: dudar de los sentidos quita las creencias sobre cosas lejanas; dudar por el sueño quita «estoy aquí junto al fuego» y la existencia del mundo exterior; la duda del genio maligno quita la aritmética. «Estoy pensando» y «existo» permanecen.
Dos objeciones moldearon el siglo siguiente. Antoine Arnauld dijo que Descartes argumenta en círculo: prueba a Dios para garantizar las ideas claras, usando ideas claras. Y en 1643 la princesa Isabel de Bohemia (1618–1680) hizo la pregunta que él nunca respondió bien: si la mente no es extensa, ¿cómo puede mover un cuerpo? Volvemos a ella más abajo.
Una nota ibérica: el médico Gómez Pereira (nacido en Medina del Campo hacia 1500) publicó en 1554 la Antoniana Margarita, donde formuló una frase muy parecida al cogito (nosco me aliquid noscere: at quidquid noscit, est: ergo ego sum). Desde el siglo XVII se discute si Descartes la conoció, directa o indirectamente; él respondió en 1641, en una carta a Mersenne, que no había visto el libro. Es una cuestión disputada; lo que nadie discute es que la intuición de que pensar prueba existir no empezó en 1637.
Spinoza y Leibniz: la razón toma el mando
Baruch Spinoza (1632–1677), expulsado de la comunidad judía de Ámsterdam en 1656 y ganándose la vida pulimentando lentes, tomó el problema del dualismo y lo quitó. Hay una sola sustancia, «Dios o Naturaleza», y mente y cuerpo son dos maneras de describirla. Todo se sigue por necesidad, como en la geometría; la Ética (publicada después de su muerte, en 1677) está escrita en proposiciones y demostraciones. La libertad no es elegir contra la necesidad sino comprenderla. Sus críticos lo llamaron ateísmo; sus defensores notan que es un Dios muy distinto de una persona y de un simple montón de materia.
Gottfried Wilhelm Leibniz (1646–1716), abogado, diplomático y coinventor del cálculo, construyó sobre el principio de razón suficiente: nada es así sin una razón. De él sacó la existencia de un Dios que eligió «el mejor de los mundos posibles» y un universo de unidades simples, parecidas a mentes, las mónadas. El Cándido de Voltaire (1759) se burló del optimismo; la tesis real de Leibniz era que un creador perfecto elegiría el mejor conjunto total, mal incluido. Si eso responde al problema del mal sigue discutiéndose.
Locke, Berkeley y Hume: todo conocimiento viene de la experiencia
John Locke (1632–1704) abrió el Ensayo sobre el entendimiento humano (1689) negando las ideas innatas: la mente empieza como papel en blanco y la experiencia escribe en ella. George Berkeley (1685–1753) argumentó entonces que, si todo lo que conocemos son ideas, nada necesita materia detrás: ser es ser percibido (esse est percipi), sostenido en el ser por la percepción constante de Dios. (El famoso limerick del «árbol en el patio» es de Ronald Knox, no de Berkeley.)
David Hume (1711–1776) empujó más fuerte. En la Investigación sobre el conocimiento humano (1748) dividió todos los objetos de la razón en relaciones de ideas (triángulos, aritmética: negarlas es una contradicción) y cuestiones de hecho (conocidas solo por la experiencia). Luego preguntó qué justifica esperar que el futuro se parezca al pasado. No la lógica, porque que el sol no salga no es una contradicción. No la experiencia, porque eso usaría el supuesto mismo en cuestión. Este es el problema de la inducción. Mira si puedes clasificar los casos.
Sin JavaScript: «7 × 8 = 56» es una relación de ideas; «el sol saldrá mañana» es una cuestión de hecho y no se puede probar con lógica; la afirmación de que solo esas dos clases cuentan como conocimiento no es ninguna de las dos, objeción que se plantea a menudo.
Otros legados de Hume: el yo puede ser un haz de percepciones sin más dueño; «la razón es, y solo debe ser, esclava de las pasiones»; y no se puede derivar un debe de un es sin un paso que necesita defensa. Los defensores responden al problema de la inducción con métodos probabilísticos (34/72) o argumentando que no hace falta justificación; ninguna respuesta ha ganado. Mary Shepherd (1777–1847) es una crítica temprana notable: sostuvo que podemos saber por la razón que los hechos tienen causas.
Kant: lo que aporta la mente
Immanuel Kant (1724–1804) dijo que Hume lo despertó de su «sueño dogmático». Su respuesta, en la Crítica de la razón pura (1781, revisada en 1787), fue una inversión que comparó con la de Copérnico. En vez de suponer que la mente se ajusta a los objetos, supongamos que los objetos tal como los experimentamos se ajustan a las formas incorporadas de la mente: espacio, tiempo y categorías como la causa. Entonces se pueden conocer algunas cosas antes de la experiencia (que todo hecho tiene causa), no porque el mundo en sí deba ser así, sino porque así está estructurada cualquier experiencia que podamos tener.
«Los pensamientos sin contenido son vacíos; las intuiciones sin conceptos, ciegas.»Kant, Crítica de la razón pura, A51/B75 (traducción nuestra)
La herramienta clave de Kant es una cuadrícula. Un juicio es analítico si el predicado está contenido en el sujeto y sintético si añade algo; y es a priori si se conoce con independencia de la experiencia, a posteriori si no. La pregunta difícil, pensó, es cómo son posibles los juicios sintéticos a priori, ya que las matemáticas y la física parecen contenerlos.
Sin JavaScript: «todos los solteros son no casados» es analítico a priori; «la tetera está hirviendo» es sintético a posteriori; Kant sostuvo que «7 + 5 = 12» y «todo evento tiene una causa» son sintéticos a priori.
En ética, la Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785) enuncia el imperativo categórico: actúa solo según principios que pudieras querer como ley universal, y trata a la humanidad nunca solo como un medio. Los costos: las «cosas en sí» de Kant son incognoscibles, lo que a muchos les pareció inestable; lógicos posteriores (Frege) argumentaron que la aritmética es analítica; y los propios escritos de Kant contienen afirmaciones racistas y sexistas, que hoy los estudiosos discuten abiertamente al leerlo.
Las mujeres y otros que el canon dejó fuera
A las mujeres las dejaron casi siempre fuera de las universidades, así que escribieron cartas, ensayos y novelas. No estaban al margen de la discusión. Isabel de Bohemia, princesa exiliada, se escribió con Descartes desde 1643; su objeción sobre mente y cuerpo nunca fue respondida a su satisfacción, y le pidió que explicara las pasiones, que se volvieron su último gran libro. Margaret Cavendish (1623–1673) sostuvo en Observations upon Experimental Philosophy (1666) que la materia se mueve por sí misma y que mirar por instrumentos no garantiza la verdad, y ese mismo año publicó una fantasía, The Blazing World; en 1667 visitó la Royal Society, como curiosidad. Anne Conway (1631–1679) sostuvo que todas las criaturas son una sola sustancia en grados distintos, y Leibniz la leyó. Émilie du Châtelet (1706–1749) tradujo y explicó a Newton y defendió la idea de que la energía de un cuerpo en movimiento crece con el cuadrado de su velocidad.
Mary Astell (1666–1731) propuso una comunidad educativa para mujeres (1694) y preguntó, en Some Reflections upon Marriage (1700): «Si todos los hombres nacen libres, ¿cómo es que todas las mujeres nacen esclavas?» (traducción nuestra). Mary Wollstonecraft (1759–1797), en Vindicación de los derechos de la mujer (1792), argumentó que las mujeres parecen inferiores porque se las educa mal.
«No deseo que tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas.»Wollstonecraft, A Vindication of the Rights of Woman (1792), capítulo 4 (traducción nuestra)
En el mundo hispano hubo voces propias. Sor Juana Inés de la Cruz, en México, defendió en su Respuesta a sor Filotea (1691) el derecho de las mujeres a estudiar y saber; su argumento se cuenta en Filosofía en español (34/81). La Nueva filosofía de la naturaleza del hombre (1587) se publicó bajo el nombre de Oliva Sabuco; su autoría ha sido discutida desde comienzos del siglo XX (se ha propuesto a su padre, Miguel Sabuco), y el debate sigue abierto.
Fuera del norte de Europa la discusión también continuó. En Etiopía, Zera Yacob escribió en 1667 su Hatata (investigación) racionalista, aunque los estudiosos discrepan sobre si fue obra suya o de una mano posterior. Anton Wilhelm Amo, nacido en lo que hoy es Ghana hacia 1703, enseñó filosofía en universidades alemanas. Ambos se tratan en Filosofía islámica, africana y latinoamericana (34/77).
Hegel y Mill: historia y libertad
G. W. F. Hegel (1770–1831) sostuvo que pensamiento e historia son un solo proceso: las ideas se desarrollan chocando con sus propias contradicciones y yendo más allá. (La fórmula «tesis, antítesis, síntesis» no es de Hegel; casi nunca la usó.) Su pasaje más leído, de la Fenomenología del espíritu (1807), es el del amo y el siervo. La autoconciencia necesita el reconocimiento de otro; el amo consigue reconocimiento pero depende del siervo, que, mediante el trabajo, construye un mundo y un yo. Marx tomó la idea y la volvió hacia las condiciones materiales. Los críticos de Hegel, de Kierkegaard a Popper, lo llamaron oscuro o peligroso, y sus lecciones sobre la historia universal reciben con razón críticas por despreciar a África y Asia.
John Stuart Mill (1806–1873) es la voz más clara del utilitarismo liberal: las acciones son correctas en la medida en que promueven la felicidad, y algunos placeres valen más que otros. En Sobre la libertad (1859) dio una regla para cuándo puede la sociedad interferir con un individuo.
«El único propósito por el cual el poder puede ejercerse legítimamente sobre cualquier miembro de una comunidad civilizada, contra su voluntad, es evitar daño a los demás.»Mill, Sobre la libertad (1859), capítulo 1 (traducción nuestra)
También escribió La sujeción de las mujeres (1869), reconociendo el mérito de su esposa Harriet Taylor Mill. Aplica su regla a algunos casos; sirve para mostrar cómo funciona el principio, no para calificar tu moral.
Sin JavaScript: pasar la noche en vela jugando solo te daña a ti, así que Mill dice que se deje; conducir ebrio frente a una escuela pone en peligro a otros, así que se permite interferir; una opinión impopular impresa está protegida, aunque incitar a una turba no.
Los críticos: los comunitaristas dicen que ningún acto es puramente personal; los paternalistas sostienen que cierta interferencia ayuda a las personas; y otros preguntan a quién cuenta como dañado (¿cuenta la ofensa?). El propio Mill hizo excepciones, entre ellas que nadie puede venderse como esclavo.
Nietzsche: después del fundamento
Friedrich Nietzsche (1844–1900) escribió en piezas breves y provocadoras en vez de sistemas. En La gaya ciencia (1882, sección 125) un loco anuncia que «Dios ha muerto»: no una fanfarronada sino una advertencia, de que las creencias sobre las que descansaba la moral europea habían perdido su apoyo y nadie había calculado el costo. En La genealogía de la moral (1887) preguntó de dónde vienen nuestros valores y a quién sirvieron, sosteniendo que las moralidades son productos históricos con motivos ocultos. Sostuvo que el conocimiento es siempre desde alguna perspectiva (perspectivismo), y en la sección 341 de La gaya ciencia planteó el eterno retorno como prueba: ¿podrías querer tu vida otra vez, exactamente como es, para siempre? (En el siglo XX, el español José Ortega y Gasset llevó la idea de que toda mirada es desde una circunstancia a otra dirección; verás esa conversación en Filosofía en español, 34/81.)
Nietzsche no fue nacionalista ni antisemita y se burló de ambos, pero tras su colapso en 1889 su hermana Elisabeth Förster-Nietzsche, que se casó con un agitador antisemita, controló sus papeles y los moldeó para lectores nacionalistas, y así encontraron los nazis un «Nietzsche» que citar. La edición crítica de Giorgio Colli y Mazzino Montinari (desde 1967) restauró los textos. Lo que se sigue discutiendo es cómo leerlo: como un escéptico moral, un perfeccionista de los individuos o un artista de la provocación. Los críticos dicen que su desprecio por la compasión y por «el rebaño» da cobertura peligrosa a la crueldad.
Lo que un graduado ve sin pensarlo
- El caso más fuerte para cualquier creencia es el que sobrevive a una duda fuerte, y lo que sobrevive suele ser poco.
- Si mente y materia son cosas de clases distintas, debes una explicación de cómo interactúan.
- «El sol saldrá» no se puede probar desde el pasado sin razonamiento circular; la inducción descansa en una confianza que no podemos demostrar.
- Parte de lo que creemos aprender del mundo es la forma que le da nuestra mente.
- Si una sociedad puede anular las decisiones de una persona por su propio bien es una pregunta viva, y el «solo para evitar daño a otros» de Mill es donde empieza.
- La historia de la filosofía es una historia de cartas y objeciones, y muchas de las mejores objeciones vinieron de personas que los manuales omiten.
- Los valores tienen historia, y preguntar a quién sirvieron sus intereses es una pregunta legítima.
Dónde aparece después
- Filosofía de la ciencia (34/72): la inducción de Hume es el punto de partida de Popper y de Kuhn.
- Filosofía de la mente (34/71): la pregunta de Isabel es el problema mente-cuerpo, que Spinoza, Cavendish y Conway respondieron cada uno a su modo.
- Filosofía contemporánea (34/78): la filosofía analítica empieza como rebelión contra el idealismo (Kant y Hegel); la línea continental pasa por Hegel y Nietzsche.
- En el mundo: el derecho liberal y el debate sobre la libertad de expresión (Mill), el lenguaje de los derechos humanos (Kant), la pregunta «¿es una simulación?» (Descartes) y la inquietud por lo que sabe una máquina (Hume, Kant).
Si quieres profundizar
- 📘 Lecturas primarias en español. Descartes, Discurso del método y Meditaciones metafísicas (hay una traducción de Manuel García Morente, de 1918, escaneada y gratis; ver abajo). Hume, Investigación sobre el conocimiento humano (Alianza, entre otras). Kant, Crítica de la razón pura (ediciones de Alfaguara, Gredos y Tecnos, entre otras). Mill, Sobre la libertad (Alianza, entre otras). Cotejar dos traducciones del mismo pasaje es un buen ejercicio.
- 📘 Historia en español. Anthony Kenny, Breve historia de la filosofía occidental (Paidós), para ubicar estos siglos en el conjunto.
- 📘 Manual (en inglés). Anthony Kenny, The Rise of Modern Philosophy (Oxford University Press, 2006), volumen 3 de su New History of Western Philosophy. Una antología de aula común es la de Roger Ariew y Eric Watkins, Modern Philosophy: An Anthology of Primary Sources (Hackett).
- 🌐 Texto gratis, en español. En Wikisource en español, la página del Discurso del método enlaza la traducción de Manuel G. Morente (Madrid, 1918) en PDF.
- 🌐 Texto gratis (en inglés). Early Modern Texts, de Jonathan Bennett (fallecido en 2024), tiene a Descartes, Locke, Berkeley, Hume, Leibniz, Kant y otros en inglés moderno ligeramente editado. La Stanford Encyclopedia of Philosophy tiene entradas sobre cada persona de arriba, incluidas Isabel, Cavendish, Conway, Astell y Shepherd.
La filosofía moderna empieza con el intento de basar el conocimiento en un solo punto cierto y pasa 250 años descubriendo lo que eso cuesta: el problema mente-cuerpo, el problema de la inducción, un mundo moldeado por la mente y la pregunta de qué queda de valor. Sus objeciones más agudas vinieron a menudo de mujeres excluidas de las escuelas y de lugares que los manuales rara vez visitan.
Prueba esto: elige una creencia que des por segura, como que mañana se parecerá a hoy, y escribe el mejor argumento que puedas a su favor sin suponer aquello mismo. Luego compáralo con Hume.
Fuentes. Descartes, Discurso del método (1637), Meditaciones (1641) y la correspondencia con Isabel (desde 1643); Spinoza, Ética (1677); Leibniz, Teodicea (1710) y Monadología (1714); Locke, Ensayo (1689); Berkeley, Principios (1710); Hume, Tratado (1739–40) e Investigación (1748); Kant, Crítica de la razón pura (1781/1787) y Fundamentación (1785); Hegel, Fenomenología del espíritu (1807); Mill, Sobre la libertad (1859), El utilitarismo (1861), La sujeción de las mujeres (1869); Nietzsche, La gaya ciencia (1882), La genealogía de la moral (1887); Astell (1700); Wollstonecraft (1792); Cavendish (1666); entradas de la Stanford Encyclopedia of Philosophy sobre Isabel de Bohemia y Margaret Cavendish. Gómez Pereira y Oliva Sabuco: entradas de la Wikipedia en español (Gómez Pereira: Antoniana Margarita, Medina del Campo, 1554; el debate sobre Descartes se presenta ahí como discutido; Sabuco: Nueva filosofía de la naturaleza del hombre, Madrid, 1587, con la autoría en disputa). Sor Juana, Respuesta a sor Filotea de la Cruz (1691). Ediciones en español: registros de catálogos (Open Library) para Hume (Alianza), Kant (Alfaguara, Gredos, Tecnos), Mill (Alianza) y Kenny (Paidós, 2005). Las citas están traducidas por nosotros.
- 🌐 Wikisource: Discurso del método (traducción de Morente, 1918) (gratis, en español)
- 🌐 Early Modern Texts (gratis, en inglés)
- 🌐 History of Philosophy without any gaps (gratis, en inglés)
- 📘 Kenny, Breve historia de la filosofía occidental · Kenny, The Rise of Modern Philosophy (en inglés)