El 1 de junio de 2018, el Congreso de los Diputados de España votó una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy: 180 votos a favor y 169 en contra, con una mayoría necesaria de 176 sobre 350. Rajoy y su gobierno cayeron ese mismo día y el candidato propuesto por quienes presentaron la moción, Pedro Sánchez, lo reemplazó. Cinco años después, el 17 de mayo de 2023, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, disolvió la Asamblea Nacional un día después de comparecer en su juicio político, y convocó elecciones para presidente y asamblea a la vez. Cada país usó el mecanismo que su propia constitución le daba: en España, una votación del Congreso con candidato alternativo; en Ecuador, una disolución mutua. Son democracias. No se gobiernan igual, y esa diferencia decide cómo luce una crisis.
Abre cualquier periódico y las noticias hablan de personas: quién ganó, quién renunció, quién bloquea a quién. Un politólogo ve las mismas noticias como resultados de reglas. Cambia quién puede destituir al líder y el mismo líder se comporta distinto. Esta pieza trata de esas reglas, y de la pregunta más vieja que hay debajo: ¿por qué algunos países mantienen una democracia durante generaciones y otros la pierden?
Esto describe cómo funcionan los sistemas políticos. No toma partido en la política actual de ningún país, y las etiquetas de régimen de abajo son herramientas para pensar, no veredictos. Donde un caso es discutido, lo decimos y damos cada postura en sus propios términos.
- Quién la cursa
- Todo estudiante de Ciencia Política, normalmente en el año 1 o 2. Los planes de estudio de las licenciaturas en Ciencia Política de América Latina y España, y programas como el Course 17 del MIT, Harvard Government, Oxford (Política en PPE) y Sciences Po, ponen la política comparada junto a la teoría política, las relaciones internacionales y los métodos. Estudiantes de Derecho, Economía e Historia la toman a menudo como optativa.
- Para qué sirve
- Para explicar por qué los países difieren en cómo se gobiernan y qué causan esas diferencias.
- Viene después de:
- Teoría política (34/09).
- Lleva a:
- Relaciones internacionales (34/52), Elecciones, partidos y opinión pública (34/53), Políticas públicas (34/16), Economía política (34/54) y Política latinoamericana (34/56).
- Qué te da esta pieza
- No podrás escribir una constitución. Sí podrás mirar las reglas de un país y predecir dónde están los puntos de presión. Lecturas más fáciles en esta biblioteca: Cómo funciona realmente un gobierno (18/01), La democracia y sus muchos sabores (18/02), Presidencialismo y reelección (18/08) y Las constituciones de América Latina (18/06); y, en inglés, How Democracies Erode and How They Hold (18/12). Esta pieza va más lejos y te deja probar las afirmaciones en modelos pequeños.
Un Estado es un monopolio de la fuerza, y viene en grados
Antes de preguntar cómo se gobierna un país, pregunta si se gobierna. La definición de Max Weber, de su conferencia de 1919 "La política como vocación", es con la que empiezan casi todos los cursos: un Estado es la organización que reclama con éxito el monopolio del uso legítimo de la fuerza física en un territorio. Dos palabras cargan el peso. Con éxito: un decreto que nadie puede hacer cumplir no hace un Estado. Legítimo: una banda que controla las mismas calles por amenaza no lo es, porque la gente no acepta su derecho a hacerlo.
De ahí sale la primera idea del campo, la capacidad estatal: la habilidad de un Estado para cobrar impuestos, hacer cumplir leyes, prestar servicios y mantener el orden en todo su territorio. Es cuestión de grados. Un Estado puede ser tiránico y débil (encarcela a críticos en la capital pero no cobra impuestos en las provincias), o suave y fuerte (Dinamarca). La famosa frase de Charles Tilly, "la guerra hizo al Estado y el Estado hizo la guerra", resume una historia influyente de dónde vino la capacidad en Europa: los gobernantes que necesitaban dinero para pelear construyeron recaudadores, ejércitos y registros, y eso fue el Estado. Estudiosos de América Latina (Miguel Centeno, por ejemplo) y de África señalan que el camino fue distinto allí, de modo que esa historia no explica todas las regiones.
¿Por qué va primero? Porque todos los demás contrastes, democracia o dictadura, federal o unitario, hablan de cómo se usa el poder, y un Estado que no llega a su propio territorio tiene poco poder que organizar. Los politólogos también advierten que una democracia necesita un Estado para serlo: no se puede organizar, contar y hacer respetar una elección donde nadie puede garantizar la seguridad en la casilla.
Tres maneras de construir un ejecutivo
Toda democracia tiene que contestar una pregunta de diseño: ¿cómo obtiene el gobierno su poder y qué puede terminarlo? Hay tres respuestas de uso común.
- Presidencial (Estados Unidos, México, Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Indonesia, Nigeria, Corea del Sur): el presidente y el legislativo se eligen por separado, cada uno por un período fijo. Ninguno puede acabar con la vida del otro con una votación, salvo por el juicio político excepcional. América Latina es la casa del presidencialismo: casi todas sus repúblicas copiaron el modelo de Estados Unidos en el siglo XIX.
- Parlamentario (Reino Unido, Alemania, India, Japón, Canadá, Sudáfrica, España): los votantes eligen al legislativo y el legislativo hace al gobierno. El primer ministro sobrevive mientras lo respalde una mayoría y suele poder convocar elecciones anticipadas. El poder está fundido, no separado. España es, en palabras de su Constitución (art. 1.3), una "monarquía parlamentaria": el rey es jefe del Estado, y el presidente del Gobierno depende del Congreso. Su Constitución añade una regla propia, la moción de censura constructiva (art. 113): el Congreso puede derribar al gobierno por mayoría absoluta, pero la moción debe proponer a la vez un candidato a presidente. Se necesita una alternativa, no solo un rechazo. La de 2018, de la que hablamos arriba, fue la primera que prosperó desde la transición a la democracia.
- Semipresidencial (Francia, Portugal, Polonia, Taiwán, Rusia sobre el papel): un presidente elegido directamente con poderes reales y un primer ministro que responde ante el parlamento. El término es de Maurice Duverger, 1980. Cuando el presidente y la mayoría parlamentaria son de campos distintos, Francia lo llama cohabitación, y ocurrió en 1986, 1993 y 1997–2002.
El argumento clásico sobre cuál es más seguro lo planteó Juan Linz en un ensayo de 1990, "Los peligros del presidencialismo" (The Perils of Presidentialism). Su tesis: dos actores reclaman ser el verdadero agente del pueblo ("legitimidad dual"), los períodos fijos no dejan una salida pacífica ante un estancamiento, y el "el ganador se lo lleva todo" hace aterrador perder. El fracaso que tenía en mente era el de Chile en 1973. Otros responden que la evidencia es mixta. El libro de José Antonio Cheibub (2007) sostuvo que la aparente fragilidad se debe en buena parte a que las democracias presidenciales se encuentran donde los ejércitos ya eran políticamente poderosos, no a la constitución en sí, y que las democracias presidenciales con partidos capaces de formar coaliciones (como Brasil) pueden funcionar. El resumen honesto es que el presidencialismo aumenta los riesgos en algunas condiciones y no condena a ningún país.
La región ha puesto a prueba esas ideas con varios casos que conviene ordenar por fecha y por el órgano que decidió:
| Fecha | País | Qué pasó | Posturas |
|---|---|---|---|
| 31 ago 2016 | Brasil | El Senado removió a la presidenta Dilma Rousseff por 61 votos contra 20; la acusación fue violar las leyes presupuestarias. Otra votación para inhabilitarla políticamente no alcanzó los 54 votos necesarios. | Su defensa lo llamó un tipo de golpe y un intento de frenar la investigación Lava Jato; quienes votaron a favor lo presentaron como la aplicación de la ley. |
| 21–22 jun 2012 | Paraguay | La Cámara de Diputados votó 76 a 1 por el juicio político al presidente Fernando Lugo y el Senado lo destituyó al día siguiente, 39 a 4. | Sus defensores y varios gobiernos vecinos lo llamaron golpe parlamentario, y el Mercosur suspendió a Paraguay; quienes lo apoyaron lo defendieron como legal y constitucional. |
| 9 nov 2020 | Perú | El Congreso declaró la "incapacidad moral permanente" del presidente Martín Vizcarra con 105 votos (se necesitaban 87 de 130), por acusaciones de sobornos y por su manejo de la pandemia. | Vizcarra dijo que las acusaciones eran infundadas, aceptó el voto, y varios observadores lo llamaron golpe. |
| 7 dic 2022 | Perú | Ante un voto de vacancia, el presidente Pedro Castillo anunció la disolución del Congreso; el Congreso votó su vacancia, y él fue detenido. | Varias fuentes lo describen como un autogolpe; el Congreso aplicó el procedimiento de vacancia ese mismo día. |
| 17 may 2023 | Ecuador | El presidente Guillermo Lasso aplicó la "muerte cruzada": disolvió la Asamblea un día después de que empezara su juicio político, con elecciones anticipadas para ambos poderes. | Lasso calificó el proceso en su contra de políticamente motivado. |
| 10 oct 2025 | Perú | El Congreso declaró la "incapacidad moral" de la presidenta Dina Boluarte con 122 votos a favor y ninguno en contra. | — |
Cada fila usa un mecanismo distinto, y eso es lo que importa: un presidente "con período fijo" puede igualmente salir por juicio político, por vacancia o por una disolución mutua, según lo que diga la constitución de su país. Perú es el país de esta lista donde más veces se ha usado el mecanismo de la vacancia; Política latinoamericana (34/56) vuelve sobre estos casos con más herramientas.
Elige una crisis, adivina qué pasa en cada sistema y luego lee la respuesta. Solo diseño constitucional típico; los países reales añaden sus propias variantes.
Fíjate en el patrón de las respuestas. Los sistemas parlamentarios tienen una salida incorporada en el reglamento: se pierde la mayoría y el gobierno termina. Los presidenciales no, así que una crisis tiene que resolverse negociando o, en los peores casos, fuera de las reglas. Ese es el precio de los períodos fijos, y su beneficio es la previsibilidad. Algunas constituciones presidenciales de la región añaden válvulas (la vacancia, el juicio político, la muerte cruzada) que vuelven el cuadro de arriba menos rígido de lo que dice el manual.
Federal o unitario: contando los jugadores con veto
Una segunda elección de diseño es dónde está el poder en el territorio. En un Estado unitario (Francia, Japón, China, Chile, Colombia, Perú) el gobierno nacional tiene la soberanía y puede crear o rehacer las regiones. En una federación (Estados Unidos, Alemania, India, Brasil, México, Argentina, Nigeria, Suiza) las regiones tienen poderes protegidos por la constitución que el centro no puede quitar sin más. España y el Reino Unido están en medio: España reconoce en su Constitución (art. 2) "el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran" y se organiza en 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla), cada una con las competencias que fijan su estatuto; el Reino Unido transfiere poderes a Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
George Tsebelis precisó el efecto con la idea de los jugadores con veto (2002): todo actor cuyo acuerdo se requiere para cambiar las reglas, como una segunda cámara, un tribunal constitucional, un gobierno regional o un socio de coalición. Cada jugador adicional reduce el conjunto de políticas que todos aceptarían frente al statu quo. Su predicción: cuantos más jugadores con veto y cuanto más lejos estén entre sí, más estable es la política, para bien (protege a las minorías y evita bandazos) o para mal (bloquea reformas necesarias). Pruébalo. Los jugadores viven en una línea izquierda–derecha; cada uno aceptará un cambio solo si acerca la política a su punto ideal más de lo que lo hace el statu quo.
Modelo ilustrativo de una dimensión. Posiciones de los jugadores: 35, 55, 20, 80 (la dispersión las escala alrededor de 50). Conjunto de cambios aceptables = intersección de los intervalos [x − |x − SQ|, x + |x − SQ|] de cada jugador. "SQ" es el statu quo.
Con el statu quo en 50 y los jugadores repartidos a ambos lados, el conjunto de cambios aceptables está vacío: a alguien le va peor se mueva la política hacia donde se mueva. Lleva el statu quo a un extremo y se abre una ventana, porque todos quieren alejarse de un extremo. Junta a los jugadores (un gobierno unificado) y casi cualquier cambio que les convenga pasa. Por eso el control unificado de un solo partido produce giros bruscos de política en unos países y parálisis en otros: importan los jugadores con veto, no los nombres de los partidos.
Un espectro, no un interruptor: los regímenes híbridos
"Democracia" y "dictadura" no son dos cajas. El politólogo de Yale Robert Dahl descompuso la democracia en dos dimensiones, contestación (¿puede competir y ganar la oposición?) e inclusión (¿quién puede participar?). Las mediciones modernas conservan la idea: los índices de V-Dem (Suecia), Freedom House (Estados Unidos) y la Unidad de Inteligencia de The Economist (Reino Unido) califican a los mismos países en varias escalas y discrepan en los márgenes, sobre todo sobre dónde termina la "democracia".
Los regímenes híbridos viven en ese margen. Steven Levitsky y Lucan Way (2002) los llamaron autoritarismos competitivos: las elecciones son lo bastante reales como para que la oposición a veces gane, pero la cancha está inclinada. El gobernante controla los medios, los tribunales, el dinero, la autoridad electoral. Nadie recibe un tiro en las urnas; la contienda simplemente no es justa. El esquema "Regímenes del Mundo" de V-Dem divide el mundo en autocracias cerradas, autocracias electorales, democracias electorales y democracias liberales, y cuenta a un país como democracia electoral solo si sus elecciones son limpias y libres lo suficiente para que la oposición pueda ganar.
Umbrales ilustrativos, no las reglas reales de V-Dem: elecciones por debajo de 2 = autocracia cerrada; por debajo de 4.5 = autocracia electoral; de 4.5 a 6.5 = zona gris (autoritarismo competitivo si las libertades están por debajo de 5); 6.5 o más = democracia electoral, y democracia liberal si las libertades llegan a 6.5.
La zona del medio es donde ocurre la mayor parte de la discusión académica, y importa en la práctica: un país en la zona gris puede derivar hacia cualquier lado, y desde dentro suele ser difícil saber hacia dónde va. Para los casos de la región que hoy se discuten, Política latinoamericana (34/56) da cada medición con su fecha y el organismo que la hizo.
Por qué surgen las democracias, y qué hace de verdad la riqueza
En 1959 Seymour Martin Lipset observó que los países ricos tienden a ser democracias. La historia natural ("teoría de la modernización"): al enriquecerse, los países se vuelven más educados, urbanos y de clase media, y esas personas exigen voz. Durante décadas esa historia se trató como la respuesta.
Luego llegó una prueba más afilada. Adam Przeworski y Fernando Limongi (1997) preguntaron qué evento explica la riqueza: ¿que las democracias empiecen o que sobrevivan? Su hallazgo, muy citado desde entonces: las transiciones a la democracia ocurren en todos los niveles de ingreso, más o menos al azar respecto del ingreso, pero una vez que un país es democracia, un ingreso más alto la hace mucho más probable de durar. Su versión de titular fue que ninguna democracia había caído jamás en un país más rico que la Argentina de 1975, con unos US$6,000 por habitante a precios de 1985 (según los resúmenes del artículo; bases de datos posteriores han movido el umbral). La Argentina cayó en 1976. Carles Boix y Susan Stokes (2003) respondieron que la riqueza sí ayuda a causar transiciones a largo plazo, y el argumento sigue vivo.
Aquí está lo sutil. Las dos historias producen la misma imagen en una foto fija: los países ricos son en su mayoría democráticos. Un modelo de juguete lo muestra. Cada uno de 300 países empieza con un ingreso y un régimen al azar y corre 100 años. El ingreso crece 2% al año. Cada año una autocracia puede volverse democracia (probabilidad base de 2%) y una democracia puede caer (probabilidad base de 3%). Con los deslizadores puedes dejar que la riqueza aumente la probabilidad de volverse democracia, que proteja a las democracias, o ambas cosas.
Un modelo inventado, no datos. Probabilidad anual de volverse democracia = 2% × (ingreso ÷ 10)a; probabilidad de que una democracia caiga = 3% × (10 ÷ ingreso)b; ambas limitadas entre 0.1% y 60%. Ingreso inicial en miles, log-uniforme de 1 a 30. Semilla aleatoria fija, 300 países, 100 años.
Con los dos deslizadores en cero, las barras quedan más o menos parejas, salvo el ruido aleatorio. Ahora mira las tres barras de "La riqueza solo protege" y de "La riqueza causa transiciones". Se parecen. Una correlación entre ingreso y democracia entre países no puede distinguir las dos historias; hay que seguir a los países en el tiempo, que es justo lo que hizo Przeworski. Es una lección que se repite en el campo, y la razón por la que existe Métodos de investigación en ciencia política (34/55).
Cómo se rompen hoy las democracias: desde adentro
Durante casi todo el siglo XX una democracia terminaba con soldados en el palacio: Chile 1973, Argentina 1976 y la larga serie de golpes en África. Los golpes siguen ocurriendo: Mali (2020 y 2021), Burkina Faso (2022) y Níger (2023) son ejemplos recientes. Pero buena parte del deterioro actual funciona de otro modo, y los politólogos tienen nombres para él. Nancy Bermeo (2016) lo llama engrandecimiento del ejecutivo (executive aggrandizement): líderes electos debilitan los controles sobre su propio poder un paso de apariencia legal a la vez, llenando tribunales, reescribiendo reglas electorales, inclinando la regulación de los medios. El libro de Levitsky y Ziblatt de 2018, Cómo mueren las democracias, sostiene que las barreras de contención son normas informales (tolerancia mutua, contención) tanto como reglas formales. El autogolpe peruano de 1992, en que un presidente en funciones cerró el congreso con apoyo del ejército, es la versión dramática; el intento del presidente Castillo en diciembre de 2022 (arriba) terminó en horas con su destitución. La mayoría de los casos modernos son más silenciosos.
¿Qué tan común es el patrón? Según el Informe de Democracia 2026 de V-Dem, que cubre 2025, había 87 democracias y 92 autocracias entre 179 países, con cerca de 74% de la población mundial viviendo en autocracias, y 44 países en proceso de autocratización (según la cobertura del informe; las reglas de conteo del instituto difieren de las de Freedom House o la EIU, así que los totales cambian entre índices). Sea cual sea el índice, la pregunta en disputa no es si importan las reglas sino qué mantiene a líderes y partidos dentro de ellas.
Hay dos cosas que apoya la evidencia. Primera, las democracias terminan con mucha más probabilidad donde los ingresos son bajos y el crecimiento es pobre (el resultado de supervivencia de arriba). Segunda, la barrera más fuerte rara vez es un artículo de la constitución; son partidos y élites que aceptan perder una elección y esperan seguir compitiendo. Eso es difícil de diseñar, y es la razón por la que el mismo texto constitucional funciona en un país y no en otro.
Lo que un graduado ve sin pensarlo
- Un Estado es su capacidad de hacer cumplir, no sus decretos. Pregunta primero si las reglas realmente pueden aplicarse en todo el territorio.
- Quién puede destituir al jefe de gobierno, y cómo, dice más de una crisis que el carácter del líder.
- Los períodos fijos dan estabilidad y quitan la salida. Los sistemas parlamentarios caen con más facilidad y se recuperan más rápido.
- La política es pegajosa en proporción al número y la distancia de los jugadores con veto, sea cual sea el partido en el poder.
- Los regímenes están en un espectro, y la zona gris entre democracia y autocracia es donde ocurre mucha de la política de hoy.
- Una correlación de foto fija entre riqueza y democracia no dice qué causa qué. Sigue a los países en el tiempo.
- Hoy las democracias se erosionan más a menudo desde adentro que por un golpe.
- Índices como V-Dem, Freedom House y la EIU son decisiones de medición; mira qué cuenta un índice antes de citar un total.
Dónde aparece después
- Relaciones internacionales (34/52): que un país sea democracia, y qué tan fuerte sea su Estado, moldea su conducta en una crisis, y el debate de la paz democrática depende de la clasificación de regímenes.
- Elecciones, partidos y opinión pública (34/53): la regla electoral que se apoya sobre cada diseño del ejecutivo decide cuántos partidos hay.
- Políticas públicas (34/16) y Economía política (34/54): los jugadores con veto explican por qué se estancan las reformas, y la capacidad estatal por qué las leyes de papel no se vuelven resultados.
- Política latinoamericana (34/56): estas mismas herramientas aplicadas a presidencialismo, transiciones, populismos y reformas en la región.
- En el mundo: una mesa de país en una cancillería o un banco, un analista de riesgo, una periodista que cubre un golpe o una crisis constitucional, un observador electoral, una ONG de gobernanza.
Si quieres profundizar
- 🌐 Curso gratis, en español. Fundamentos de Análisis Político (OpenCourseWare de la Universidad del País Vasco, UPV/EHU, de Igor Ahedo Gurruchaga, Grado en Ciencia Política y Gestión Pública; licencia Creative Commons BY-NC-SA): marco analítico, conciencia, estructuras y actores. Sigue con Conflicto político (mismo autor, 2021): acción colectiva y mecanismos de la contienda.
- 🌐 Curso gratis (en inglés). MIT OpenCourseWare 17.50 Introduction to Comparative Politics (otoño de 2022, Chappell Lawson): por qué emerge y sobrevive la democracia, cómo las instituciones afectan el desarrollo.
- 📘 Más ameno (en español). Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, Cómo mueren las democracias (Ariel, 2018, traducción de Gemma Deza Guil). Escrito para el público general.
- 📘 Libro de texto (en inglés). William Roberts Clark, Matt Golder y Sona Nadenichek Golder, Principles of Comparative Politics (CQ Press, 4.ª edición, 2024). Muy usado; construido sobre modelos comprobables, no sobre recorridos por países.
- 📘 Para empezar (en inglés). Robert Dahl, On Democracy (Yale University Press, 1998; edición revisada 2015). Corto, y el punto de partida de la democracia como espectro. Y Daron Acemoglu y James Robinson, Why Nations Fail (Crown, 2012), también para el público general.
Los países se gobiernan distinto porque sus reglas contestan de modo distinto tres preguntas: ¿puede el Estado hacer cumplir?, ¿quién puede destituir al líder? y ¿cuántos actores deben estar de acuerdo para cambiar algo? Democracia y autocracia son los extremos de un espectro con una zona gris muy poblada en el medio; la riqueza parece proteger a las democracias más de lo que las crea, y el deterioro de hoy llega más por pasos de apariencia legal que por tanques.
Prueba esto: la próxima vez que un país esté en las noticias por una crisis política, averigua dos cosas antes de leer los comentarios: quién puede destituir al jefe de gobierno y con qué votación. Luego mira cuánto de la historia ya explica la regla.
Fuentes. Weber, "La política como vocación" (1919); Tilly, "War Making and State Making as Organized Crime" (1985) y Coercion, Capital and European States (1990); el término semipresidencialismo es de Duverger (1980); Linz, "The Perils of Presidentialism", Journal of Democracy 1(1), 1990; Cheibub, Presidentialism, Parliamentarism, and Democracy (Cambridge, 2007); Tsebelis, Veto Players (Princeton, 2002); Dahl, Polyarchy (1971); Levitsky y Way, "The Rise of Competitive Authoritarianism", Journal of Democracy 13(2), 2002; Lipset, "Some Social Requisites of Democracy", APSR 1959; Przeworski y Limongi, "Modernization: Theories and Facts", World Politics 1997 (el umbral de $6,055, en dólares de 1985, viene de resúmenes secundarios; bases de datos posteriores lo sitúan más alto); Boix y Stokes, "Endogenous Democratization", World Politics 2003; Bermeo, "On Democratic Backsliding", Journal of Democracy 2016; Levitsky y Ziblatt, How Democracies Die (2018; ed. en español, Ariel, 2018). Constitución Española de 1978, arts. 1.3, 2, 113 y 115 (texto consolidado del BOE). Moción de censura contra Rajoy: votación del 1 de junio de 2018, 180 a favor, 169 en contra, 1 abstención, mayoría exigida 176 (según la crónica de esa votación en Wikipedia, que reproduce el acta del Congreso). Brasil 2016: votación del Senado del 31 de agosto de 2016, 61 a 20 (Wikipedia, Impeachment of Dilma Rousseff). Paraguay 2012: Cámara 76–1 el 21 de junio, Senado 39–4 el 22 de junio (Wikipedia, Fernando Lugo). Perú: Vizcarra, 9 de noviembre de 2020, 105 votos (Wikipedia, Martín Vizcarra); Castillo, diciembre de 2022, y Boluarte, 10 de octubre de 2025, 122 votos a favor y ninguno en contra, "incapacidad moral" según el art. 113 de la Constitución (cobertura de prensa y de IDEA Internacional, Democracy Tracker, octubre de 2025). Ecuador: 17 de mayo de 2023, "muerte cruzada" (Wikipedia, 2023 Ecuadorian political crisis). Conteos de democracias y autocracias: Informe de Democracia 2026 de V-Dem (87 democracias, 92 autocracias, 179 países, 74% de la población mundial en autocracias, 44 en autocratización), según la cobertura del informe. Los interactivos son modelos inventados, calculados en vivo; los números que muestran se comprobaron en node.
- 🌐 OCW UPV/EHU: Fundamentos de Análisis Político (gratis, en español)
- 🌐 MIT OCW 17.50 Introduction to Comparative Politics (gratis, en inglés)
- 🌐 V-Dem Institute: informes y datos (en inglés)
- 📘 Levitsky y Ziblatt, Cómo mueren las democracias · Clark, Golder y Golder, Principles of Comparative Politics