Una tubería principal revienta bajo una calle que nunca has pisado. Antes del mediodía hay una escuela cerrada, un negocio inundado y tres personas que te dan tres explicaciones distintas. La empresa de agua dice que el tubo estaba en buen estado. Un hombre de la esquina dice que goteaba desde hacía días. Alguien en el grupo de WhatsApp de los padres dice que el municipio recortó el presupuesto de reparaciones.
Nada de ese párrafo es todavía una noticia. Es un montón de afirmaciones, cada una de alguien con un motivo para decirla. Reportear es el trabajo de convertir ese montón en algo en lo que un desconocido pueda confiar: encontrar a quien de verdad vio o sabe, lograr que hable, ser exacto con lo que dijo y ser honesto con lo que todavía no se sabe.
Toda carrera de periodismo empieza aquí, porque todo lo demás (redactar, verificar, la ética, la investigación) se apoya en la libreta. Esta pieza trata de la libreta. (En algunos países se dice reportería; en otros, trabajo de campo o simplemente "informar"; la palabra cambia, el oficio no.)
- Quién la cursa
- Estudiantes de Periodismo y de Comunicación, casi siempre en el primer año, con nombres como Reportería, Redacción o Reportería y redacción. Las escuelas de la tradición de acreditación estadounidense (ACEJMC), los currículos modelo de la UNESCO y la gran mayoría de los programas del mundo la tratan como puerta de entrada. Muchos estudiantes de Comunicación, Ciencias Políticas y Derecho llevan una versión corta.
- Para qué sirve
- Para encontrar información que todavía no es pública, de personas que quizá no quieren darla, y registrarla con la exactitud suficiente para responder por ella.
- Viene después de:
- Nada en esta carrera: es la puerta de entrada.
- Lleva a:
- Redacción periodística (34/59), Verificación de datos (34/60), Ética periodística (34/61) y, en el año 4, Periodismo de investigación (34/64).
- Qué te da esta pieza
- No podrás abrirte paso en una redacción hostil después de leerla. Sí sabrás distinguir una fuente de un eco, qué protege y qué no protege el "fuera de registro", por qué un tipo de pregunta saca historias y otro saca asentimientos, qué le debe una cita a quien la dijo y qué dicen algunas leyes y declaraciones sobre el secreto de las fuentes. Lecturas más fáciles: El arte de hacer buenas preguntas (en inglés, 22/06), Escribir claro (en inglés, 26/10) y El documental y el problema de la verdad (en inglés, 10/07). Todas las personas, pueblos y documentos de las herramientas son inventados.
Empieza por lo que necesitas saber, no por lo que crees
Los principiantes empiezan con una conclusión ("el municipio recortó el presupuesto") y salen a buscar gente que esté de acuerdo. Quienes ya tienen oficio empiezan con una lista de preguntas y una lista de tipos de personas que podrían contestarlas: quién lo vio, qué registros existen, a quién afecta, quién es independiente y quién tiene algo que ganar. Luego se preguntan cuáles de esas todavía no tienen.
La división útil es entre conocimiento de primera mano y de segunda mano. Un testigo vio el agua. Un registro se hizo en su momento. Un vecino que se enteró por el testigo es una pista, no una fuente: valiosa para encontrar al testigo, débil como lo que se publica. Y toda fuente tiene un interés. La oficina de prensa de la empresa de agua no miente por defecto, pero es la parte que más quiere que una sola versión se imponga.
Se reventó el tubo de la avenida del Puerto, en el pueblo inventado de Villa Arroyo. Pulsa las fuentes para llamarlas. El tablero lleva la cuenta de cuáles de cinco necesidades has cubierto.
Todos los nombres y detalles son inventados. Lo que importa es la cobertura, no la noticia.
Sin JavaScript: una buena primera ronda cubre a un testigo, un registro hecho antes del suceso, alguien afectado, un experto independiente y la parte con intereses en juego. Un comunicado por sí solo cubre únicamente la versión que su autor quiere que se conozca.
La regla práctica que sale de aquí es sencilla. Por cada dato que piensas publicar, deberías poder nombrar quién lo sabe de primera mano o qué documento lo muestra. Si la respuesta honesta es "varias personas lo dijeron", sigue buscando.
Fuentes: quién lo vio y quién lo repite
Muchas redacciones piden dos fuentes independientes antes de publicar una afirmación seria. La palabra que cuenta es independientes. Seis notas que dicen lo mismo no son seis confirmaciones si cinco copiaron a la primera. Así es como un dato falso se vuelve "bien sabido": un reporte temprano se repite, luego lo citan los que lo repitieron, y el lector ve una multitud donde hay una sola voz.
La prueba es rastrear cada afirmación río arriba. ¿De dónde la sacó este medio? ¿De dónde la sacó aquel? Se para al llegar a alguien que lo vio, lo midió o tiene el registro, o cuando el rastro termina en "alguien dijo". Entonces se cuentan los orígenes, no las notas.
La afirmación: "El tubo de la avenida del Puerto tenía unos 80 años". Marca los elementos que contarías como confirmaciones.
Elementos inventados. Cuando uno repite a otro, la cadena aparece en la lectura.
Sin JavaScript: en la herramienta, seis elementos repiten la afirmación, pero cinco de ellos remontan al comunicado de la empresa de agua; solo el examen propio del ingeniero jubilado es un segundo origen. Seis elementos, dos orígenes.
Los casos reales son más turbios. Dos fuentes pueden compartir un origen oculto, como dos funcionarios a quienes informó la misma persona. Un documento puede ser sólido y aun así ser la versión de alguien. Una fuente puede saber de primera mano una cosa y de oídas la siguiente frase. Quienes reportan bien preguntan de una frase a la vez: "¿Eso lo vio usted mismo?"
Con nombre, sin nombre, fuera de registro: acuerda los términos primero
La gente habla con periodistas bajo condiciones. Las redacciones usan un vocabulario pequeño para esas condiciones, y la primera regla es que los términos se acuerdan antes de la información, no después. Las expresiones de la tabla vienen de la práctica de muchas redacciones de habla inglesa, y en muchas redacciones hispanohablantes se usan tal cual, en inglés; son convenciones, no ley, el vocabulario en español está menos unificado y los medios difieren. Por eso quien reporta con cuidado dice en voz alta qué quiere decir, con palabras sencillas: "puedo poner su nombre", "diré que es un funcionario del municipio", "esto no lo voy a publicar".
| Término | Suele significar |
|---|---|
| Con nombre (on the record) | Todo se puede publicar, con el nombre de la persona. |
| Con descripción (on background) | Se puede publicar, pero sin el nombre; se usa una descripción acordada, como "un alto funcionario". |
| Sin atribución (deep background) | Puede orientar la nota, pero no se atribuye a la persona ni a ninguna descripción identificable. |
| Fuera de registro (off the record) | No se publica. Si el reportero puede usarlo para preguntar a otros es el punto más discutido; muchos reporteros insisten en acordarlo de forma explícita. |
Un resumen didáctico de convenciones comunes; deciden las reglas de tu redacción y el acuerdo que de verdad hiciste.
Sin JavaScript: con nombre permite todo; con descripción permite una descripción acordada pero no el nombre; sin atribución permite la información sin ninguna atribución; fuera de registro no permite nada de eso, y seguir preguntando a otros depende de lo que acordaste.
Tres puntos prácticos. Una fuente normalmente no puede declarar algo "fuera de registro" después de haberlo dicho; muchos reporteros respetan la petición como cortesía, pero la convención es que los términos van primero. Pregúntate por qué la persona quiere anonimato y qué puedes probar sin ella (la ética de esa decisión está en Ética periodística, 34/61). Y una promesa es una promesa: en Cohen v. Cowles Media Co. (1991) la Corte Suprema de Estados Unidos sostuvo que la Primera Enmienda no impedía que una fuente demandara a dos periódicos que rompieron su promesa de no publicar su nombre, porque el derecho de las promesas se aplica a todos, también a la prensa.
Y hay otra pregunta, que conviene conocer aunque no seas abogado: ¿puede un juez o una autoridad obligarte a revelar tu fuente? La respuesta cambia de país a país, y esto es una descripción, no asesoría legal. La Constitución de España (1978) en su artículo 20.1.d) reconoce los derechos a la cláusula de conciencia y al secreto profesional de quien informa, y encarga a la ley regularlos. La Constitución argentina, en el último párrafo de su artículo 43 (reforma de 1994), dice que no podrá afectarse el secreto de las fuentes de información periodística. La Constitución colombiana de 1991 declara en su artículo 74 que el secreto profesional es inviolable. A escala regional, la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2000) dice en su principio 8 que todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales. Declaraciones como esa orientan a los tribunales, pero no son lo mismo que una ley nacional que diga cómo se aplica; para saber qué protege a un periodista concreto en un país concreto hay que ver la ley de ese país. El derecho de la información y sus límites se estudian a fondo en Derecho de la información y libertad de prensa (34/62).
Preguntas: la abierta, la de seguimiento y el silencio
Una pregunta cerrada tiene una respuesta corta: "¿Era viejo el tubo?" "Sí." Una pregunta abierta pide un relato: "Cuénteme esa mañana." Una pregunta sugestiva lleva puesta la respuesta: "El municipio le recortó el presupuesto, ¿verdad?" Consigue un sí o una defensa, y en ambos casos aprendiste de tu suposición, no del mundo. Quien reporta usa las tres, pero sabe cuál está usando.
El oficio está en lo que viene después. La pregunta de seguimiento toma un detalle que la persona acaba de ofrecer y pide lo concreto: "Dijo que estaba marcado. ¿Qué pasó con esa marca?" El silencio es la herramienta que más temen los principiantes. Después de una respuesta, muchos entrevistados llenan la pausa con eso que estaban pensando si decir o no. Y la última pregunta casi siempre es la misma: "¿Con quién más debería hablar y qué debí haberle preguntado?"
Tienes cinco preguntas con Dora Quintero, una supervisora municipal de agua, inventada. Hay cinco datos por encontrar. Elige con cuidado: algunas preguntas necesitan una respuesta previa, y una acusación cambia el ánimo.
Sin JavaScript: en la herramienta, una pregunta abierta sobre la mañana saca a la luz la válvula atascada; una abierta sobre lo que sabía saca una marca vieja en un estudio; el seguimiento sobre esa marca saca la decisión presupuestal; una pausa tras una respuesta consigue una admisión más; la pregunta de cierre da una pista. Las dos preguntas, la cerrada y la sugestiva, no sacan casi nada.
Las preguntas también tienen poder. Entrevistar a un familiar en duelo, a un niño o a un testigo asustado pide otro trato que interrogar a un ministro, y quien los trata igual falla con uno de los dos. Presionar a una persona poderosa que esquiva la pregunta es parte del trabajo; presionar a una persona vulnerable para conseguir una mejor cita no lo es.
Notas, grabaciones y las palabras exactas
Una cita es una promesa al lector: estas son las palabras que usó la persona. Esa promesa se rompe fácil sin querer. La memoria redondea las frases, las notas pierden las palabras chicas que cargan el sentido ("yo no diría que fracasó" se vuelve "fracasó") y los retoques de limpieza cambian lo que quiso decir quien habló. Por eso quienes reportan usan libreta para las frases clave (algunos aprenden taquigrafía) y, si la fuente acepta, una grabación de audio como comprobación.
Grabar tiene reglas legales que varían por país y, en Estados Unidos, por estado. La ley federal estadounidense exige el consentimiento de una sola de las partes de la conversación. El Reporters Committee for Freedom of the Press enumera unos once estados con exigencia mayormente de consentimiento de todas las partes (entre ellos California, Florida y Pensilvania) y varios con reglas parciales. En España, el Tribunal Constitucional (STC 114/1984) consideró que quien graba una conversación en la que participa no vulnera por ello el secreto de las comunicaciones del artículo 18.3 de la Constitución, que protege frente a terceros; aun así, publicar esa grabación puede plantear otros problemas, como la intimidad. En los demás países de habla hispana las reglas son propias, y no las describimos aquí. El hábito profesional más seguro es preguntar, ya con la grabadora encendida: "¿Está bien que grabe esto?" Es honesto y es la mejor protección. Esta pieza describe prácticas y no es asesoría legal.
El segundo peligro es la edición limpia que cambia el sentido. Cortar palabras del medio de una cita, o quedarse solo con la mitad que le conviene a la nota, puede invertirla.
Una directora de programa inventada dijo esto, grabado:
"No diría que el programa fracasó. Diría que les falló a las familias que no pudieron llegar a la mesa de inscripción, y eso es culpa nuestra."
Tres versiones publicadas. Elige la que publicarías.
Sin JavaScript: la versión que imprime solo "el programa fracasó" invierte lo que dijo. La frase completa es la más segura. Una versión recortada que conserva su segunda oración solo se defiende si la nota deja claro que ella rechazó la palabra más amplia.
Exactitud: la parte aburrida que es todo el trabajo
La exactitud son sobre todo cosas pequeñas hechas siempre. Los nombres se escriben preguntándole a la persona, no adivinando: un reportero pide que le deletreen hasta un apellido que parece fácil (y en español hay que cuidar los apellidos compuestos, las tildes y las ñ). Los cargos, edades, fechas y cifras se cotejan con un documento o se confirman de nuevo. Las cifras se escriben con su unidad y su base: un número sin "¿de cuánto?" está incompleto. Y lo que no puedes confirmar se etiqueta como afirmación de una persona con nombre, no se dice con tu propia voz (Redacción periodística, 34/59, y Verificación de datos, 34/60, van más lejos).
Las prácticas difieren en una pregunta. ¿Debe un reportero leerle a la fuente una cita o un pasaje? Muchas redacciones dicen que no a los borradores completos, porque invita a reescribir y da a las fuentes el control; muchas permiten cotejar un dato concreto o un término técnico; algunas mesas de ciencia y de revistas van más lejos. Hay un compromiso real entre independencia y error, y quien reporta debe conocer la norma de la casa. Sea cual sea, los errores ocurren. Cómo corregirlos está en Ética periodística (34/61).
El hábito honesto que sostiene todo lo demás: escribe lo que no sabes. La libreta de un reportero tiene una columna de "sin confirmar" y una lista de llamadas pendientes, y la nota no está lista hasta que la lista es más corta que el montón.
Reportar con riesgo: la seguridad también es parte del oficio
En una parte del mundo hispano, reportar es un oficio peligroso, y un curso de reportería tiene que decirlo. Reporteros Sin Fronteras (RSF) contó en su balance de 2025 a 67 profesionales de los medios asesinados entre el 1 de diciembre de 2024 y el 1 de diciembre de 2025 en todo el mundo, y puso a México como el segundo país más peligroso del mundo para el periodismo, con nueve asesinatos en ese periodo; América Latina y el Caribe, según RSF, concentró cerca de una cuarta parte de los casos del año (24%). RSF solo cuenta las muertes en que tiene indicios fuertes de que fueron consecuencia directa del trabajo periodístico: "en el ejercicio de sus funciones o por el hecho de ser periodista".
Cada organización cuenta distinto. Según una nota de la agencia EFE sobre el observatorio de la UNESCO, esa organización registró siete periodistas asesinados en México en 2024, de 68 en todo el mundo. Las cifras de RSF (periodo de diciembre a diciembre; criterio de causalidad con el trabajo), la UNESCO (año calendario; su propio observatorio) y las de organizaciones locales no son comparables entre sí; mira siempre qué cuenta cada una y de qué fechas. Lo que sí muestran todas es que la región tiene un problema serio.
¿Qué cambia esto para quien aprende a reportear? Primero, que el riesgo se evalúa antes de salir, no durante: quién sabe a dónde vas, cómo se comunican si algo sale mal, qué hacer si te siguen, qué datos de tus fuentes guardas y dónde. Segundo, que proteger a una fuente puede ser proteger una vida, y por eso los acuerdos del apartado anterior importan. Tercero, que existen instituciones: en México, una ley federal de 2012 creó un Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, operado por la Secretaría de Gobernación, que ofrece medidas de protección a quienes sufren amenazas por su trabajo; organizaciones civiles han criticado en distintos momentos su alcance, y la ley y las cifras de personas protegidas cambian con el tiempo. La ética de decidir si un tema vale el riesgo, y la investigación a largo plazo, vienen en Ética periodística (34/61) y Periodismo de investigación (34/64).
Lo que un graduado ve sin pensarlo
- Toda afirmación tiene un origen; cuenta los orígenes, no las repeticiones.
- La primera mano vale más que la segunda, un registro hecho a tiempo vale más que un recuerdo, y toda fuente tiene un interés.
- Los términos van antes que la información: con nombre, con descripción, sin atribución y fuera de registro significan cosas distintas, así que di cuál.
- Una pregunta abierta saca un relato, una cerrada un asentimiento y una sugestiva te devuelve tu propia suposición.
- La pregunta de seguimiento y el silencio dan más que la lista preparada.
- Una cita es una promesa sobre las palabras de alguien; recortar es donde se rompen las promesas.
- El secreto de las fuentes tiene un respaldo distinto en cada país, y una declaración regional no es lo mismo que una ley.
- Haz siempre la última pregunta: ¿quién más, y qué debí haber preguntado?
Dónde aparece después
- Redacción periodística (34/59): la libreta se vuelve una entrada, una atribución y un orden de párrafos.
- Verificación de datos (34/60): el mismo instinto, para fotos, videos y afirmaciones virales.
- Ética periodística (34/61): el anonimato, el daño y lo que le debes a una fuente.
- Derecho de la información y libertad de prensa (34/62): el secreto profesional, la difamación y la protección de quienes informan, país por país.
- Periodismo de investigación (34/64): el mismo oficio durante meses, con documentos y registros públicos.
- En el mundo: entrevistas de selección de personal, investigación de usuarios, historia clínica en medicina, historia oral, y cualquier trabajo que empiece con "averiguar qué pasó".
Si quieres profundizar
- 🌐 Curso gratis, en español. El Centro Knight para el Periodismo en las Américas ofrece cursos en línea en journalismcourses.org/es. La página marca como gratis, entre otros, Complicando las Narrativas: cómo reportar la complejidad en tiempos de polarización (Hugo Balta) y Combatiendo la desinformación en tiempos de IA. No hay allí un curso básico de entrevista; son complementos. Algunos cursos del Centro son de pago: revisa cada uno.
- 🌐 Recursos gratis, en español. La sección de publicaciones de la Fundación Gabo reúne materiales para periodistas de la región; revisa en cada título cuáles son de acceso libre.
- 📘 Libro (en español). Ryszard Kapuściński, Los cínicos no sirven para este oficio (Anagrama): conversaciones y ensayos del gran reportero polaco sobre la ética y el oficio de informar.
- 📘 Libro de texto (en inglés). The Missouri Group (Brian S. Brooks, George Kennedy, Daryl R. Moen, Don Ranly, con coautores posteriores), News Reporting and Writing (Bedford/St. Martin's, 13.ª edición, 2020). Un texto estadounidense estándar, fuerte en fuentes, entrevistas y exactitud.
- 📘 Más ameno (en inglés). William Zinsser, On Writing Well, tiene un capítulo sobre entrevistas; Janet Malcolm, The Journalist and the Murderer (1990), es un ensayo famoso y provocador sobre lo que los reporteros les deben a sus sujetos.
Reportear es la disciplina de saber cómo sabes lo que sabes. Encuentra a quienes lo vieron, cuenta orígenes en vez de repeticiones, acuerda los términos antes de la información, haz preguntas abiertas y luego escucha, y trata cada cita como una promesa sobre las palabras reales de alguien. Y recuerda que en una parte de la región el oficio se hace con riesgo: cuida a tus fuentes y a ti.
Prueba esto: la próxima vez que oigas una afirmación sorprendente, pregunta "¿cómo lo sabe quien lo dijo?" y rastréala dos pasos hacia atrás.
Fuentes. Ley de grabación en Estados Unidos: Reporters Committee for Freedom of the Press, Reporter's Recording Guide (consentimiento de una sola parte a escala federal; unos once estados de consentimiento mayormente de todas las partes). Cohen v. Cowles Media Co., 501 U.S. 663 (1991). España: Constitución, arts. 18.3 y 20.1.d) (BOE, texto consolidado); STC 114/1984, de 29 de noviembre (la grabación de una conversación propia no vulnera el art. 18.3). Argentina: Constitución, art. 43 (reforma de 1994), último párrafo. Colombia: Constitución de 1991, art. 74. Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión (2000), principio 8. RSF, balance de 2025 "El odio y la impunidad hacen de 2025 un año mortífero para los periodistas" (67 asesinados entre el 1 de diciembre de 2024 y el 1 de diciembre de 2025; México, nueve; criterio de causalidad con el trabajo periodístico). UNESCO, observatorio de periodistas asesinados, según una nota de EFE de enero de 2025 (siete en México en 2024, de 68 en el mundo). México, Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (2012; reformada el 28 de abril de 2022), Mecanismo operado por la Secretaría de Gobernación. Los términos con nombre / con descripción / sin atribución / fuera de registro se describen como convenciones habituales de las redacciones; varían según el medio. El escenario, el pueblo, las personas y los documentos son inventados. Esto no es asesoría legal.
- 🌐 Centro Knight para el Periodismo en las Américas (cursos en español) (algunos gratis, otros de pago)
- 🌐 Fundación Gabo: publicaciones (en español)
- 🌐 RSF: balance de 2025 (en español)
- 📘 Ryszard Kapuściński, Los cínicos no sirven para este oficio (en español)
- 📘 The Missouri Group, News Reporting and Writing · Janet Malcolm, The Journalist and the Murderer (en inglés)