Ir al contenido

Filosofía antigua y medieval: las preguntas antes de las preguntas

Dos mil años, tres continentes y al menos cuatro idiomas. Casi todas las jugadas que harían después los filósofos (que la realidad no es lo que parece, que un argumento puede zanjar una cuestión, que la razón y la fe deben reconciliarse) se hicieron por primera vez aquí, casi siempre entre personas que discrepaban con furia.

16 min de lecturaA fondoInteractiva
Also in English: Ancient & Medieval Philosophy: The Questions Before the Questions →

En el siglo V a. C., un hombre del sur de Italia sostuvo que un corredor veloz nunca puede alcanzar a uno lento que sale con ventaja. Todos sabían que era falso: los corredores alcanzan. Lo importante era que el argumento parecía hermético, y que por tanto algo en nuestra imagen corriente del movimiento, del espacio o del número tenía que estar mal. Averiguar qué, según algunos cálculos, tomó hasta el siglo XIX, y algunos filósofos piensan que aún no termina.

Ese es el espíritu de todo el periodo. La filosofía antigua y medieval no es un museo de física equivocada. Es la invención de un método: formula una tesis, busca la objeción más fuerte y sigue el argumento hasta donde llegue. La cadena va de Mileto y Atenas por Alejandría, Bagdad, Córdoba y El Cairo hasta París y Oxford, y en cada eslabón depende de personas que leían, traducían y discutían con quienes las precedieron. Para un lector en español, además, una parte de esa cadena pasa por casa: Séneca nació en Córdoba, Ibn Rushd (Averroes) y Maimónides también, y los traductores de Toledo fueron un puente hacia el latín.

La materia en una caja
Quién la cursa
Estudiantes de Filosofía, casi siempre en el año 1 o 2, porque es la base de todo lo que sigue; en algunos programas se divide en un curso antiguo y uno medieval. También la llevan estudiantes de Clásicas, Historia y Estudios Religiosos.
Para qué sirve
Darte el vocabulario y los argumentos (forma, causa, virtud, sustancia, esencia, el primer motor) que los filósofos posteriores responden sin decirlo.
Viene después de:
Nada. Conviene leerla junto con Lógica y argumentación (34/67).
Lleva a:
Filosofía moderna (34/75), Filosofía islámica, africana y latinoamericana (34/77) y, más adelante, Ética (34/68) y Metafísica (34/70). Las tradiciones china e india de los mismos siglos están en Filosofía china e india (34/76). La continuación en nuestra lengua, de la Escuela de Salamanca en adelante, está en Filosofía en español (34/81).
Qué te da esta pieza
No habrás leído los textos. Conocerás siete grandes jugadas, quién las hizo y qué dijeron los críticos. Lecturas más fáciles: El estoicismo práctico para la resiliencia (22/09), Al-Ándalus y la herencia árabe en el español (06/07), La alegoría de la caverna (en inglés, 05/06) y La buena vida en distintas tradiciones (en inglés, 05/14).

Los presocráticos: la carrera de Zenón y la primera física

«Presocrático» agrupa a pensadores de los siglos VI y V a. C. que se preguntaron de qué está hecho el mundo. Tales de Mileto (en la actual Turquía) respondió, según Aristóteles, «agua». Anaximandro dijo que algo ilimitado (ápeiron). Heráclito dijo que todo cambia y que lo sostiene una pauta, el logos. Demócrito dijo átomos y vacío. Son conjeturas, pero fueron las primeras conjeturas que venían con razones.

Parménides de Elea, en el sur de Italia, empujó en sentido contrario: lo que es no puede venir de lo que no es, así que el cambio es imposible y los sentidos engañan. Su discípulo Zenón ideó argumentos para defender esa conclusión mostrando que creer en el movimiento lleva al absurdo, según los cuenta Aristóteles en la Física. En «Aquiles y la tortuga», Aquiles debe llegar primero adonde estaba la tortuga, y para entonces ella ya avanzó, y así sin fin. La herramienta de abajo corre la carrera y suma las etapas.

total = ventaja × (1 + r + r² + r³ + …) = ventaja ÷ (1 − r)r es la velocidad de la tortuga dividida entre la de Aquiles, y debe ser menor que 1.
Interactivo · Suma las etapas de Zenón
Velocidad de la tortuga como fracción de la de Aquiles (r)
Etapas contadas

Ventaja de 100 m, Aquiles a 10 m/s; la tortuga va a 10r m/s. Infinitas etapas, distancia finita y tiempo finito: esa es la respuesta moderna. Los filósofos todavía preguntan si explica cómo se completa una serie infinita.

Sin JavaScript: con r = 0.5 las etapas son 100, 50, 25 … metros y suman 200 m, alcanzados a los 20 s; con r = 0.9 suman 1,000 m a los 100 s.

La suma no se hizo rigurosa hasta el siglo XIX. Los propios griegos respondieron de maneras distintas, y Aristóteles distinguió una infinitud potencial de divisiones de una infinitud actual.

Sócrates: el arte de la pregunta sin respuesta

Sócrates (470/469–399 a. C.) no escribió nada. Lo conocemos por Platón, Jenofonte y Aristófanes, cuyos retratos difieren (el «problema socrático»). En los primeros diálogos de Platón interroga a alguien que dice saber qué son el valor, la piedad o la justicia, y le muestra, paso a paso, que sus definiciones contradicen otras creencias suyas. Este método, el élenchos, no produce una respuesta final, solo el descubrimiento de la ignorancia. Fue juzgado en Atenas en 399 a. C. por impiedad y por corromper a los jóvenes, y ejecutado con cicuta.

«Una vida sin examen no merece ser vivida.»Platón, Apología 38a (traducción nuestra)

El caso más conocido es el Eutifrón. Eutifrón define la piedad como lo que aman los dioses. Sócrates pregunta (10a): ¿lo piadoso es amado por los dioses porque es piadoso, o es piadoso porque lo aman? Prueba los dos cuernos.

Interactivo · Los dos cuernos
Elige un cuerno para ver qué sigue.

Sin JavaScript: si los dioses lo aman porque es piadoso, la piedad existe con independencia de su palabra; si es piadoso porque lo aman, su amor parece arbitrario. Los filósofos de la religión aún lo discuten.

Platón: la línea de las sombras a las Formas

Platón (c. 428/427–348/347 a. C.), que fundó la Academia en Atenas, convirtió la búsqueda de Sócrates en una teoría. Conocemos muchas cosas bellas, pero nunca la belleza misma; y sin embargo las reconocemos como bellas por algo. Ese algo, la Forma de lo Bello, es perfecto, inmutable y se capta con la razón, no con los sentidos. En la República (libro VII, desde 514a) imaginó la vida corriente como la de unos prisioneros en una caverna que miran sombras; el que sale ve el sol, la Forma del Bien. (La caverna completa está en la pieza en inglés The Allegory of the Cave, 05/06.)

Justo antes de la caverna (509d–511e) traza una línea dividida. Corta una línea en dos partes desiguales, la visible y la inteligible, y luego corta cada una en la misma razón. Los cuatro segmentos dan cuatro grados de conocimiento: imágenes, cosas, razonamiento matemático y comprensión de las Formas. De la geometría sale un pequeño resultado que puedes comprobar.

Interactivo · Corta la línea
Razón inteligible : visible

Platón dice solo «desiguales» y «en la misma razón»; el largo total de 100 es arbitrario. La tradición hace más larga la parte inteligible.

Sin JavaScript: para cualquier razón, los dos segmentos del medio salen iguales. Con razón 2, cada uno mide 22.2 en una línea de 100.

Las objeciones empezaron enseguida. Aristóteles preguntó dónde están las Formas y qué añaden. El propio Platón, en el Parménides, expone la regresión del «tercer hombre»: si una Forma hace semejantes a muchos hombres, ¿qué hace semejantes a los hombres y a la Forma? Y la República es también filosofía política: sus guardianes incluyen mujeres, idea extraordinaria para la época, aunque propone un control estricto del Estado sobre la educación y una clase gobernante. Desde entonces los lectores discuten si es una utopía o una advertencia.

Aristóteles: cuatro maneras de preguntar «¿por qué?»

Aristóteles (384–322 a. C.), discípulo de Platón durante veinte años y luego tutor de Alejandro de Macedonia, invirtió la dirección. Las Formas no están en otra parte; están en las cosas. Estudia el mundo como es. Escribió sobre lógica (el primer sistema de inferencia formal, el silogismo), biología (estudió y diseccionó animales, muchos marinos), ética, política, poesía y lo que llamó filosofía primera.

«Todos los hombres desean por naturaleza saber.»Aristóteles, Metafísica I.1 (traducción nuestra)

Para explicar cualquier cosa, dijo, hay que dar cuatro causas (Física II.3): de qué está hecha (material), su forma o estructura (formal), qué la hizo (eficiente) y para qué sirve (final). Elige una cosa.

Interactivo · Las cuatro causas de una cosa

Sin JavaScript: en una estatua de bronce, la causa material es el bronce, la formal es la forma de la figura, la eficiente es el escultor y la final es honrar a la persona representada.

Las causas finales, los propósitos en la naturaleza, fueron rechazadas por buena parte de la ciencia moderna temprana y siguen en disputa en la biología, donde algunos filósofos dicen que la selección natural las trajo de vuelta. En ética, Aristóteles sostuvo que la virtud es un hábito que encuentra el término medio entre dos excesos, relativo a la persona y a la situación. Sus opiniones sobre la esclavitud y sobre las mujeres en la Política están entre lo peor de su obra, y pensadoras posteriores, como Cristina de Pizán, discutieron con ellas.

Las escuelas helenísticas: vivir con lo que no controlas

Tras las conquistas de Alejandro (m. 323 a. C.) el mundo griego fue más grande y menos seguro, y la filosofía se volvió hacia una pregunta práctica: ¿cómo vivo bien si no controlo los acontecimientos? Cuatro escuelas respondieron. Los epicúreos (Epicuro, 341–270 a. C., enseñaba en un Jardín) dijeron que el placer es el bien, sobre todo la quietud de tener pocos miedos y pocas necesidades; la muerte no es nada para nosotros. Los estoicos (Zenón de Citio, c. 334–262 a. C.; luego Epicteto, c. 50–135 d. C., nacido esclavo; y el emperador Marco Aurelio, 121–180) dijeron que la virtud es el único bien y que hay que aceptar lo que está fuera de nuestro control. Los escépticos pirrónicos (Pirrón, c. 360–270 a. C.; Sexto Empírico, hacia el 200 d. C.) suspendieron el juicio sobre todo y contaron que les siguió la calma. Los cínicos (Diógenes) vivían según la naturaleza en público, ignorando las convenciones.

El estoicismo tuvo un gran representante nacido en la península: Séneca, de Corduba (la actual Córdoba), que vivió en Roma y murió en el año 65 d. C., cuando Nerón lo obligó a quitarse la vida. Sus Cartas a Lucilio son una de las puertas más leídas al estoicismo.

«De las cosas, unas dependen de nosotros y otras no.»Epicteto, Enquiridión 1 (traducción nuestra)
Interactivo · ¿Depende de mí, o no?

Elige una.

Sin JavaScript: para los estoicos, los juicios y los esfuerzos dependen de nosotros; el resultado, la opinión de los demás y nuestro cuerpo no del todo.

El estoicismo no fue un credo pasivo: Marco Aurelio gobernó un imperio, y las ideas estoicas de una razón humana común alimentaron el derecho y la ética posteriores. Los críticos del lado de Aristóteles dicen que hacer de la virtud todo subestima los bienes que una vida necesita. Para la práctica, mira El estoicismo práctico para la resiliencia (22/09).

De la Antigüedad tardía a Avicena y Maimónides: el puente (y la península)

Cuando el poder romano vaciló, la filosofía no se detuvo. En Alejandría, el neoplatonismo de Plotino (Enéadas, siglo III) sostuvo que todo fluye de un Uno inefable. Hipatia (nacida entre el 350 y el 370 aproximadamente, asesinada en marzo del 415) enseñó allí filosofía y matemáticas; editó un libro del Almagesto de Ptolomeo, y algunos estudiosos le atribuyen material en una versión árabe de Diofanto, pero no se conserva ningún escrito filosófico suyo. La frase «Reserva tu derecho a pensar», que a menudo se le atribuye, la escribió en 1908 Elbert Hubbard, que la inventó. En el norte de África, Agustín (354–430) unió la fe cristiana con el platonismo y se preguntó por el tiempo.

«¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicárselo a quien me lo pregunta, no lo sé.»Agustín, Confesiones XI.14 (traducción nuestra)

Boecio (c. 477–524), escribiendo en prisión a la espera de su ejecución bajo Teodorico, terminó La consolación de la filosofía y ya había traducido al latín la lógica de Aristóteles, lo que la mantuvo viva en Occidente. Mientras tanto, desde el siglo VIII, en Bagdad, los traductores vertían el griego al árabe. Al-Kindī, al-Fārābī y luego Ibn Sīnā (Avicena, 980–1037) construyeron sistemas sobre ellos. El «hombre flotante» de Avicena, suspendido en el aire sin sensación alguna, sabe aún que existe: un argumento de que el yo no es el cuerpo. Su distinción entre lo que una cosa es y que es, con un Existente Necesario cuya esencia es existencia, guio los tres siglos siguientes. Al-Ghazālī (1058–1111) atacó la tesis de los filósofos de que las causas necesitan los efectos; Ibn Rushd (Averroes, 1126–1198), nacido en Córdoba, le respondió y escribió los comentarios a Aristóteles que leyó la Europa latina. Moisés Maimónides (1138–1204), nacido también en Córdoba y autor en judeoárabe en El Cairo, sostuvo que solo podemos decir lo que Dios no es (Guía de perplejos). Más sobre este mundo en Filosofía islámica, africana y latinoamericana (34/77).

La península tuvo un papel propio. Ibn Tufayl (c. 1105–1185, nacido en Guadix, hoy provincia de Granada, y muerto en Marrakech) escribió Hayy ibn Yaqzán, conocido en Occidente como El filósofo autodidacta: la historia de un niño criado solo en una isla que, con la sola razón, pasa del conocimiento empírico a la ciencia y de ahí a la intuición mística; al conocer a Absal, que llega buscando la contemplación por la vía de la religión, descubren que buscan la misma verdad por caminos distintos. En Toledo, tras su conquista cristiana en 1085, se tradujeron del árabe al latín obras de Avicena, de al-Ghazālī y de Avicebrón (Ibn Gabirol), entre otras; entre los traductores figuran Domingo Gundisalvo y el italiano Gerardo de Cremona. Los historiadores discuten si se puede hablar de una «escuela de traductores»: el nombre es del siglo XIX y los traductores no fueron contemporáneos, aunque la actividad del siglo XII es innegable. Y Ramon Llull (Raimundo Lulio, c. 1232–1316, nacido en Palma de Mallorca) escribió en catalán, latín y árabe, y ideó el Ars magna (Ars generalis ultima), un sistema de figuras geométricas para combinar conceptos que, según él, permitía comprobar mecánicamente si una proposición era verdadera. Una introducción a la herencia árabe en nuestro idioma: Al-Ándalus y la herencia árabe en el español (06/07).

Interactivo · ¿Quién vivía en el año…?
Año

Las fechas son convencionales y muchas de las primeras son aproximadas (c.). El año de nacimiento de Hipatia es incierto (350–370); el de Séneca también (se suele dar entre el 4 a. C. y el 5 d. C.; aquí, el 1 d. C.), y el de Ibn Tufayl se da como 1105 o 1110. Confucio, Mencio y Nāgārjuna vienen de otras tradiciones (34/76).

Sin JavaScript: en el 400 a. C. vivían Demócrito, Sócrates y Platón, y en el 1100 d. C. Anselmo y al-Ghazālī; prueba el control de año con JavaScript activado.

Aquino, Cristina de Pizán y la universidad medieval

En el Occidente latino, Anselmo (1033–1109) argumentó en el Proslogion que Dios es «aquello mayor que lo cual nada puede pensarse», y que por tanto debe existir en la realidad; su contemporáneo Gaunilón replicó que la misma jugada probaría una isla perfecta. Pedro Abelardo (1079–1142) trabajó sobre los universales. En el siglo XIII, las nuevas universidades de París y Oxford leían a Aristóteles en traducción, en parte a través de Ibn Rushd, y Tomás de Aquino (1225–1274) construyó la síntesis más grande, en la Suma teológica. Sus «Cinco Vías» (I, c. 2, a. 3) son argumentos breves que van de rasgos del mundo a una causa primera. La primera, reconstruida:

  1. Algunas cosas cambian.
  2. Todo lo que cambia es cambiado por otra cosa.
  3. Esta cadena de cambiadores no puede remontarse sin un primer miembro.
  4. Luego hay algo que cambia las cosas sin ser cambiado.

Los críticos niegan la 2 (tras Newton, el movimiento constante no necesita causa), niegan la 3, o niegan que la conclusión sea Dios. Los defensores responden que Aquino habla de una cadena de dependencia simultánea, no de una serie de hechos pasados, lo cual es otra cosa. La condena de 1277 por el obispo de París de más de 200 proposiciones, muchas aristotélicas, muestra que aquello no fue una síntesis tranquila. Muchos creyentes y no creyentes todavía encuentran el argumento digno de ponerse a prueba. Siglos después, la lectura de Aquino en la Universidad de Salamanca dará una escuela propia, que se cuenta en Filosofía en español (34/81).

Cristina de Pizán (1364–c. 1430), nacida en Venecia y escritora en Francia, mantuvo a su familia escribiendo después de enviudar. En La ciudad de las damas (1405) respondió a la misoginia del Roman de la Rose y de autoridades como Aristóteles, y construyó una ciudad alegórica con ejemplos de mujeres cultas. Su tesis de que la aparente inferioridad de las mujeres viene de la falta de educación es una entrada temprana a una larga discusión que reaparece en Filosofía moderna (34/75).

Lo que un graduado ve sin pensarlo

  • Un argumento que parece válido y tiene una conclusión falsa es un regalo: algo en las premisas está mal, y encontrarlo es el trabajo.
  • Las preguntas «¿qué es X?» exponen cuánto damos por supuesto (Sócrates).
  • Las explicaciones pueden ser de cuatro tipos, y «¿para qué sirve?» es uno de ellos (Aristóteles).
  • Mucho de lo que llamamos sabiduría antigua es consejo sobre lo que está y lo que no está bajo nuestro control.
  • La filosofía griega sobrevivió porque lectores del árabe, el siriaco, el hebreo y el latín la copiaron, la tradujeron y la discutieron.
  • La razón y la fe se discutieron como socias y como rivales, dentro de cada tradición.
  • Hubo mujeres filósofas desde el principio y a menudo se las borró; revisa las fuentes antes de repetir una cita.

Dónde aparece después

  • Filosofía moderna (34/75): la duda de Descartes es la herramienta de los escépticos pirrónicos en un nuevo marco, y Spinoza y Leibniz reelaboran la sustancia de Aristóteles.
  • Ética (34/68): la ética de las virtudes es Aristóteles y los estoicos, restaurados en el siglo XX por Anscombe y Foot.
  • Filosofía islámica, africana y latinoamericana (34/77): la otra mitad del puente, en los términos propios de cada tradición.
  • Filosofía en español (34/81): de la Escuela de Salamanca en adelante, la tradición en nuestro idioma.
  • En el mundo: el método socrático en las facultades de derecho, las propias universidades (la lección magistral y la disputa son formas medievales) y la discusión sobre religión y ciencia que enfrentaron Aquino, Ibn Rushd y Maimónides.

Si quieres profundizar

  • 📘 Historia en español. Anthony Kenny, Breve historia de la filosofía occidental (Paidós), versión en español de su A Brief History of Western Philosophy: un recorrido de toda la tradición, con la parte antigua y la medieval. Para la lectura de la época, Séneca, Cartas a Lucilio (hay ediciones en español, por ejemplo de Cátedra y de Ariel). Revisa en tu biblioteca cuál tienen.
  • 📘 Manual (en inglés). Anthony Kenny, Ancient Philosophy (Oxford University Press, 2004), primer volumen de su New History of Western Philosophy, y luego el volumen 2, Medieval Philosophy. Una alternativa clásica de aula es Classical Thought de Terence Irwin (OUP).
  • 📘 Más ameno (en inglés). Peter Adamson, Classical Philosophy (Oxford University Press, 2014) y sus secuelas, que nacieron de su pódcast gratuito; la novela El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder, para una primera pasada, en español.
  • 🌐 Curso gratis (en inglés). The History of Philosophy without any gaps, el pódcast de Peter Adamson, que cubre en orden las tradiciones griega, islámica, judía y latina. Para los textos, las traducciones de dominio público de Jowett (Platón) y Ross (Aristóteles) están en el Proyecto Gutenberg y en el Internet Classics Archive.
Para llevar

La filosofía antigua y medieval inventó el método de seguir un argumento hasta el final. Sus grandes estructuras (las Formas de Platón, las causas de Aristóteles, la línea estoica entre lo que podemos y no podemos controlar, la esencia y existencia de Avicena, la síntesis de Aquino) son aún aquellas sobre las que, o contra las que, se construyen los debates modernos, y las moldeó una cadena de lectores de Atenas a El Cairo y a París, con Córdoba, Toledo y Mallorca en el camino, y con mujeres cuyas voces a menudo se perdieron.

Prueba esto: toma una creencia que sostengas con firmeza y hazle la pregunta de Sócrates, «¿qué quiero decir exactamente con eso?», hasta que tu definición contradiga algo más que creas.

Fuentes y para profundizar

Fuentes. Platón, Apología, Eutifrón y República (Jowett); Aristóteles, Física II.3 y VI.9, Metafísica I.1 (Ross), Ética a Nicómaco II.6; Epicteto, Enquiridión (Long); Agustín, Confesiones (Pusey); Anselmo, Proslogion; Tomás de Aquino, Suma teológica I q.2 a.3; Maimónides, Guía de perplejos; Cristina de Pizán, Le Livre de la Cité des Dames (1405); entradas de la Stanford Encyclopedia of Philosophy sobre las paradojas de Zenón, Hipatia, Avicena, Boecio, Cristina de Pizán y Aquino; la entrada «Hypatia» de Wikipedia sobre la invención por Hubbard, en 1908, de la frase sobre el «derecho a pensar». Para Séneca (Corduba; muerto en el 65 d. C.; fecha de nacimiento incierta), Ibn Tufayl (Guadix, muerto en Marrakech en 1185), Ramon Llull (Palma; c. 1232–1316) y los traductores de Toledo (con la discusión del término «escuela», Santoyo, 2009): las entradas correspondientes de la Wikipedia en español. Las citas de textos antiguos están traducidas por nosotros desde las versiones inglesas citadas; cotéjalas con una edición en español.

  • 🌐 History of Philosophy without any gaps (gratis, en inglés)
  • 📘 Kenny, Breve historia de la filosofía occidental · Séneca, Cartas a Lucilio
  • 📘 Kenny, Ancient Philosophy (en inglés) · Adamson, Classical Philosophy (en inglés)
Para tu español
presocrático (Presocratic) · élenchos / refutación (elenchus) · causa eficiente (efficient cause) · término medio (the mean) · estoico (Stoic) · escéptico (sceptic) · sustancia (substance) · esencia (essence) · cicuta (hemlock) · disputa (disputation)