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El mundo moderno temprano, 1450–1800: cuando los océanos se volvieron caminos

Tres grandes imperios terrestres en Asia, una China con un tercio de la humanidad, una conquista contada por vencedores y vencidos, una montaña de plata en los Andes, un galeón que cruzaba el Pacífico, una trata de personas contada viaje por viaje, una catástrofe demográfica que todavía se discute con cifras, y una pregunta sobre por qué un rincón de Eurasia se enriqueció primero.

29 min de lecturaA fondoInteractiva
Also in English: The Early Modern World, 1450–1800: When the Oceans Became Roads →

En la década de 1590, una moneda de plata sacada de una montaña de lo que hoy es Bolivia podía bajar a un puerto del Pacífico, viajar a México, subir a un galeón en Acapulco y gastarse en Fujian, en el sur de China. La montaña era el Cerro Rico de Potosí, donde trabajaban hombres andinos reclutados a la fuerza; los compradores eran mercaderes chinos que necesitaban plata para pagar impuestos; el capitán del barco era español. Tres continentes, una moneda. Ese es el mundo moderno temprano en una frase: por primera vez, un solo sistema económico tocaba todos los continentes habitados, y lo hacía de manera desigual, a veces terrible.

Los historiadores de este periodo tienen el rastro de papel más rico de todos los anteriores: registros de barcos, libros parroquiales, cuentas de aduana, padrones de tributo en Estambul, Pekín y Lima, protocolos notariales en Sevilla y Ámsterdam, y algo nuevo en América: fuentes escritas y pintadas por los propios pueblos indígenas después de la conquista. También tienen las discusiones más ruidosas. Un graduado de esta materia conserva el mapa de los imperios en paralelo, los números con sus márgenes de error y los debates que vale la pena conocer: qué esconde la etiqueta de "imperios de la pólvora", quién cuenta la conquista, cuánta gente perdió América, cuánto pesó la mita de Potosí, cómo se cuenta una trata de personas y por qué unos lugares se enriquecieron antes que otros.

Las atrocidades de este periodo se cuentan sin rodeos. Cuando hay consenso académico se dice que lo hay, y las cifras discutidas se dan como rangos con sus fuentes. Esto describe cómo trabaja la disciplina y no es una postura sobre ninguna discusión política actual.

La materia en una caja
Quién la cursa
Estudiantes de Historia, normalmente en el segundo año. En España y en buena parte de América Latina el periodo se llama Edad Moderna (de fines del siglo XV a fines del XVIII), y en los programas latinoamericanos se cruza con la historia colonial o virreinal. Muchos programas lo enseñan como un panorama mundial: encuentros, imperios y el Atlántico. También es donde se cruzan la historia económica, los estudios de área y los latinoamericanistas.
Para qué sirve
Para explicar cómo crecieron, chocaron y se conectaron los imperios de Asia, Europa, África y América, y para aprender a pesar los números y los argumentos.
Viene después de:
El mundo medieval, 500–1500 (34/93).
Lleva a:
Revoluciones e imperios, 1750–1914 (34/95), Las grandes preguntas de la historia latinoamericana (34/98) y, en Historia del Arte, Arte virreinal: el barroco de las Américas (34/104). Para las escuelas de interpretación, Historiografía (34/92); para la economía, Economía política (34/54).
Qué te da esta pieza
No podrás leer turco otomano ni la letra procesal de un escribano del siglo XVI. Sí sabrás la historia en paralelo de los imperios, cómo leer una crónica de la conquista según quién la escribió, qué significa el rango de estimaciones de la población de América, cómo se discute el peso de la mita, cómo está hecha la base de datos de la trata y en qué punto está el debate de la Gran Divergencia. Lecturas más fáciles en esta biblioteca: 1492: El Choque de Dos Mundos (06/02), El Virreinato: Cómo Se Gobernaba un Imperio (06/08), Antes de Colón: Las Grandes Civilizaciones (06/01) y Filipinas: Historia Condensada del Galeón, la Revolución y el Poder Popular (27/07); en inglés, El intercambio colombino (en inglés, 06/09). Esta pieza no las repite: va más hondo en las fuentes y en los números.

Imperios terrestres en paralelo: otomanos, safávidas, mogoles y la etiqueta que los esconde

Entre 1450 y 1550, aproximadamente, tomaron forma tres grandes Estados gobernados por dinastías musulmanas en el oeste y el sur de Asia. Los otomanos tomaron Constantinopla el 29 de mayo de 1453 con Mehmed II, conquistaron la Siria y el Egipto mamelucos en 1516–17 y, con Solimán (1520–66), llegaron a Hungría y sitiaron Viena en 1529. Los safávidas empezaron cuando el joven sah Ismail tomó Tabriz en 1501; hizo del chiismo duodecimano la religión del Estado en Irán, una decisión que todavía marca la región. El sah Abbás I (1588–1629) trasladó la capital a Isfahán hacia 1598. Los mogoles empezaron cuando Babur ganó en Panipat en 1526 y llegaron a su cumbre con Akbar (1556–1605) y sus sucesores; Sha Jahan mandó construir el Taj Mahal desde 1632, más o menos. Aurangzeb reinó de 1658 a 1707, y después el poder central del imperio se debilitó.

Marshall Hodgson acuñó la expresión "imperios de la pólvora" para estos tres, y William McNeill la popularizó: según ellos, cañones y mosquetes hicieron posibles los Estados centralizados. La etiqueta es útil y está discutida. Sus críticos dicen que convierte las armas en la causa cuando la administración, la caballería, los sistemas fiscales y la religión pesaron por lo menos lo mismo, y que mete en un solo saco a tres Estados muy distintos. Cada uno dejó además un archivo distinto. Los otomanos censaron tierras y personas en registros fiscales y guardaron las actas de los jueces locales. Abu'l-Fazl, ministro de Akbar, compiló el Ain-i-Akbari (hacia 1595), un manual estadístico y administrativo del imperio. Las fuentes safávidas son más escasas y dependen mucho de crónicas y viajeros extranjeros.

Al lado estaban la China Ming y Qing (siguiente sección), el Japón Tokugawa (desde 1603), la expansión rusa por Siberia, el imperio songhay y sus conquistadores marroquíes en África occidental (1591), los Estados del Congo, Benín, Oyo, Asante y Dahomey en la costa atlántica, y en Europa las monarquías de los Habsburgo y de Francia. La monarquía hispánica de Carlos I (rey desde 1516) y Felipe II (1556–98) fue la primera de la historia con territorios en cuatro continentes, y entre 1580 y 1640 compartió rey con Portugal. Recorre los siglos con el control.

Interactivo · Tres siglos y medio en paralelo
Año

Fechas convencionales y redondeadas. Las fases de "declive" son juicios de los historiadores, y algunas (la otomana, la mogola) se discuten.

HaciaAsia musulmanaAsia orientalEuropa y el AtlánticoÁfrica, América, Pacífico
1500Expansión otomana; safávidas desde 1501Ming; guerras Sengoku en JapónImprenta; portugueses en el océano ÍndicoIncas y mexicas en su apogeo; Songhay
1600Muere Akbar (1605); Abbás IWanli; Japón reunificadoCompañías inglesa y neerlandesa de las Indias OrientalesPlata de Potosí; galeón de Manila; crece la trata
1700Muere Aurangzeb (1707); declive safávidaKangxi; paz TokugawaLuis XIV; auge del comercio atlánticoLa trata cerca de su máximo
1790La Compañía británica gobierna BengalaQianlong; unos 300 millones de habitantesRevolución en FranciaLevantamiento en Haití (1791); Cook en el Pacífico

China y la aritmética del crecimiento

Los Ming (1368–1644) y los Qing (desde la conquista manchú de 1644) gobernaron la sociedad más grande del mundo. Con el emperador Yongle, el almirante Zheng He dirigió siete viajes de la flota del tesoro, hasta África oriental, entre 1405 y 1433; luego se suspendieron, y por qué se discute (se proponen el costo fiscal y la política de la corte). Durante el siglo XVI la demanda china de plata atrajo el metal americano por Manila (desde la década de 1570) y por Macao, y el sistema fiscal Ming pasó a cobrarse en plata. Tras la toma de Pekín por los Qing, los reinados de Kangxi (1661–1722) y Qianlong (1735–96) trajeron paz, nuevas tierras en Asia central y un salto de población. El recuento oficial de 1794 da unos 313 millones de personas; la cifra de hacia 1700 es un aproximado de 150 millones, y especialistas serios dan rangos de 100 a 200 millones.

Esos dos números son una lección de crecimiento. Una población no necesita explotar: una tasa de menos de 1% anual, sostenida un siglo, la duplica con creces. Los cultivos llegados de América (maíz, camote o batata, cacahuate o maní) abrieron laderas donde el arroz no crecía, y la paz hizo el resto. La misma aritmética, al revés, sirve para medir una catástrofe, y también la inflación del siglo XVI en Europa. Siente la aritmética.

Interactivo · Tasas de crecimiento y de caída

Tasas continuas, calculadas con los dos números que escribas. Los ejemplos usan estimaciones aproximadas y discutidas: China hacia 1700, unos 150 millones, y el recuento Qing de 1794, unos 313 millones; América, unos 60 millones antes de 1492 y unos 6 millones hacia 1600 (Koch y colaboradores, 2019); los precios de Europa occidental, que se multiplicaron por seis en unos 150 años durante la llamada "revolución de los precios".

Sin JavaScript: de 150 a 313 millones en 94 años es alrededor de 0.78% anual y duplica la población cada 89 años. La cifra de América (de 60 a 6 millones en 108 años) es una caída neta de alrededor de 2.1% anual, que la reduce a la mitad cada 32 años. Unos precios que se multiplican por seis en 150 años suben alrededor de 1.2% anual.

La conquista, contada por más de un lado

Hernán Cortés desembarcó en la costa del golfo de México en 1519. Tenochtitlan se rindió el 13 de agosto de 1521, tras un asedio en el que pelearon del lado español miles de guerreros indígenas, sobre todo tlaxcaltecas, enemigos de los mexicas, y en el que una intérprete nahua, Malintzin (la Malinche), fue tan decisiva como cualquier capitán. Entre medio, en 1520, una epidemia de viruela devastó el valle de México: el tlatoani Cuitláhuac murió de ella tras unos ochenta días de gobierno. En los Andes, Francisco Pizarro y su grupo, con auxiliares indígenas, llegaron a Cajamarca el 15 de noviembre de 1532 y capturaron al inca Atahualpa al día siguiente; la guerra duró décadas y no terminó hasta la caída de Vilcabamba, el último reducto inca, en 1572.

La versión escolar ("unos pocos españoles derrotaron imperios enormes") es la que más ha corregido la investigación de las últimas décadas. Matthew Restall, en Los siete mitos de la conquista española (2003; en español, Paidós, 2004), resume lo que muchos historiadores ya documentaban: los aliados indígenas y africanos se contaban por miles y superaban con mucho a los españoles; la idea de que los indígenas tomaron a los conquistadores por dioses viene de textos escritos décadas después; y la conquista fue más un proceso largo y negociado que un momento. Las epidemias, las guerras entre pueblos indígenas y las alianzas pesaron tanto como el acero y los caballos.

Este giro fue posible porque la conquista es el primer gran acontecimiento de la historia americana que se puede leer desde varios lados. Del lado español están las Cartas de relación que Cortés escribió a Carlos V entre 1519 y 1526, y la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, un soldado que la terminó en 1568, casi cincuenta años después de los hechos (se publicó en 1632). Del lado indígena están el libro XII del Códice Florentino, escrito en náhuatl por autores nahuas de Tlatelolco con el franciscano Bernardino de Sahagún y terminado en 1577; los lienzos y códices pintados por los tlaxcaltecas y otros pueblos aliados, que contaban la conquista como una victoria propia; y, en los Andes, la Nueva corónica y buen gobierno de Felipe Guamán Poma de Ayala, un noble andino que entre 1600 y 1615 escribió y dibujó para el rey Felipe III una carta de 1,189 páginas contra los abusos del gobierno colonial. Miguel León-Portilla reunió en 1959 los textos nahuas sobre la conquista en un libro que sigue editándose, Visión de los vencidos.

Dibujo a pluma: a la izquierda, un inca sentado con tocado de plumas sostiene un plato y le pregunta algo a un español arrodillado, de barba, que tiene otro plato en las manos; en el suelo hay vasijas y copas; arriba se lee Conquista, Guaina Capac Inga, Candia español.
Felipe Guamán Poma de Ayala, "El Ynga pregunta al español qué come", dibujo 147 de la Nueva corónica y buen gobierno, terminada en 1615. Tinta sobre papel, pág. 369 [371] del manuscrito. Biblioteca Real de Dinamarca, Copenhague (GKS 2232 4º). Guamán Poma de Ayala · dominio público · Wikimedia Commons

Mira el dibujo con los ojos de un historiador. Guamán Poma pone frente a frente al inca Huayna Cápac y a Pedro de Candía, uno de los hombres de Pizarro. Entre sus bocas corren dos líneas de texto: el inca pregunta en quechua si el español come ese oro, y el español responde "Este oro comemos". Es un chiste amargo y una tesis: los españoles vinieron por el metal. Fíjate en la composición: el inca está sentado, en su casa, con el tocado de plumas; el español está de rodillas, en posición de quien pide. No es un registro de lo que ocurrió (Guamán Poma no estuvo ahí y Huayna Cápac murió antes de conocer a Pizarro): es un argumento dibujado setenta años después, por un andino que escribía al rey para que corrigiera el gobierno colonial. Por eso vale tanto. El manuscrito estuvo guardado en la biblioteca real danesa desde por lo menos la década de 1660 y solo se dio a conocer en 1908.

Ninguna de estas fuentes es "la verdad" y ninguna es inútil. El oficio consiste en preguntar a cada una quién la escribió, cuándo, para quién y con qué propósito, y en cruzarlas. Pruébalo.

Interactivo · ¿Quién cuenta la conquista?

Años entre los hechos y la escritura: se cuenta desde 1521 (caída de Tenochtitlan) para las fuentes de México y desde 1532 (Cajamarca) para Guamán Poma; para la Brevísima, desde 1492. Las fechas de escritura son las comúnmente aceptadas; el propósito y los límites son los que señala la crítica de fuentes, resumidos.

Sin JavaScript: Cortés escribió casi al mismo tiempo que los hechos, para justificarse ante el rey; Bernal Díaz, testigo, escribió unos 47 años después, para corregir a otro cronista; el libro XII del Códice Florentino (1577) recoge la memoria nahua de Tlatelolco 56 años después; Las Casas (1552) denunciaba los abusos para cambiar las leyes; Guamán Poma (1615) escribió unos 83 años después de Cajamarca, para pedir reformas al rey.

Las leyes también son fuentes, y muestran que el debate empezó dentro del propio imperio. Las Leyes Nuevas del 20 de noviembre de 1542 intentaron poner fin a las encomiendas hereditarias y prohibir la esclavitud de los indígenas, y la Junta de Valladolid (1550–51) enfrentó a Bartolomé de las Casas con Juan Ginés de Sepúlveda sobre la legitimidad de la guerra contra los pueblos indígenas. 1492: El Choque de Dos Mundos (06/02) cuenta ese debate; aquí basta la lección de método: que una ley exista no dice cuánto se cumplió. Para eso hacen falta otras fuentes, como las quejas que Guamán Poma dibujó página tras página.

La catástrofe demográfica: contar un desastre

Cultivos, animales y enfermedades cruzaron el Atlántico en ambos sentidos después de 1492. El número más discutido de esa historia es el primero: ¿cuánta gente vivía en América en 1492? Los estudiosos de principios del siglo XX decían de 8 a 13 millones (Alfred Kroeber, 1939: 8.4 millones; Ángel Rosenblat, 1954: 13.4 millones). Henry Dobyns (1966) propuso de 90 a 112 millones. William Denevan (1992) se quedó con unos 54 millones. Un estudio de 2019 de Alexander Koch y colaboradores combinó estimaciones regionales con una caída del dióxido de carbono atmosférico hacia 1610, registrada en los hielos de la Antártida, que interpretan como campos de cultivo abandonados que volvieron a ser bosque; calculan unos 60 millones antes del contacto y un mínimo de unos 6 millones hacia 1600. Los críticos de las cifras altas (David Henige, Numbers from Nowhere, 1998) sostienen que extrapolan a partir de recuentos tempranos muy débiles.

Dibujo en tinta dividido en recuadros: a la izquierda arriba, una curandera habla con una persona enferma cubierta de manchas, sentada en una estera; a la derecha, tres personas acostadas y envueltas en mantas, con la cara y los brazos llenos de manchas; abajo, otra persona enferma recostada.
Autores y pintores nahuas con Bernardino de Sahagún, la epidemia de viruela de 1520 en Tenochtitlan, libro XII del Códice Florentino (Historia general de las cosas de Nueva España), terminado en 1577 en Tlatelolco. Tinta y color sobre papel. Biblioteca Medicea Laurenziana, Florencia. Bernardino de Sahagún. · dominio público · Wikimedia Commons

Esta es la epidemia de 1520 vista por quienes la sufrieron. Fíjate en tres cosas. Las manchas cubren a todos los enfermos: los pintores conocían bien el aspecto de la viruela. La figura de arriba a la izquierda es una curandera (tícitl) que atiende y habla, con la voluta del habla saliendo de su boca: el dibujo muestra cuidados, no solo cadáveres. Y los cuerpos envueltos en mantas, uno tras otro, dicen "muchos" sin necesidad de un número. El texto náhuatl de ese libro describe a la gente que no podía moverse ni voltearse en su estera. Una imagen así no da una cifra, pero corrige una idea: la catástrofe no fue un dato abstracto, sino algo que una sociedad vio, nombró y recordó.

El mecanismo también se discute. La viruela, el sarampión y otras enfermedades del Viejo Mundo golpearon a poblaciones sin inmunidad y a veces avanzaron por delante de los españoles; pero la guerra, el trabajo forzado, la esclavitud, el hambre y el desplazamiento pesaron también, y de modo distinto según la región. En la Nueva España hubo además grandes epidemias de cocoliztli ("enfermedad" en náhuatl), las mayores en 1545 y 1576, ambas después de sequías; estudios genómicos recientes sugieren que la bacteria Salmonella enterica Paratyphi C fue al menos en parte responsable de la primera, y otros investigadores proponen fiebres hemorrágicas. En el centro de México, donde se conservan matrículas de tributo, las estimaciones de la caída van de unos 20 millones (algunos dicen 25) a cerca de un millón hacia 1600, y no todos aceptan el punto de partida. Elige una estimación y un punto mínimo y mira el rango.

Interactivo · ¿Cuánta gente vivía en América en 1492?
Mínimo de población hacia 1600 (millones)

Estimaciones tal como las publicaron los autores citados. El resultado es una caída neta de personas vivas, no un conteo de muertes, porque seguían naciendo niños. Con las estimaciones bajas antiguas, el mínimo sería más alto, no más bajo; la combinación queda a tu cargo.

Sin JavaScript: las estimaciones para 1492 van de 8.4 millones (Kroeber) a unos 54 millones (Denevan), unos 60 millones (Koch y colaboradores) y más de 90 millones (Dobyns). Con un mínimo de unos 6 millones, la caída neta en las estimaciones intermedias es del orden de 90%.

Del otro lado del intercambio, Nathan Nunn y Nancy Qian (2011) estimaron que la papa, llegada de los Andes, explica entre 12 y 25% del crecimiento de la población y de las ciudades del Viejo Mundo entre 1700 y 1900.

La plata: Potosí, la mita y el galeón de Manila

La tradición atribuye a un buscador indígena, Diego Huallpa, el hallazgo de la plata del Cerro Rico de Potosí en 1545. La ciudad que nació a sus pies dejó una expresión que todavía usamos: "vale un Potosí". Hacia 1565 se había agotado el mineral rico que se fundía directamente en los hornos de barro andinos (las guayras), y la producción cayó. La rescató una técnica inventada en la Nueva España: el beneficio de patio, la amalgamación con mercurio que Bartolomé de Medina desarrolló en 1554, con el mercurio de Huancavelica, en los Andes, y el de Almadén, en España.

Grabado en madera: una montaña cónica con el rótulo Cerro del Potosí, con vetas marcadas y figuras diminutas que suben por senderos; al pie, un pueblo de casas bajas con dos iglesias rotuladas San Francisco y Santa Bárbara, y unas personas en la plaza.
Grabador anónimo, el Cerro del Potosí, en Pedro Cieza de León, Parte primera de la Crónica del Perú (Sevilla, 1553), capítulo CIX. Xilografía. A.Skromnitsky · dominio público · Wikimedia Commons

Esta es una de las primeras imágenes impresas del Cerro Rico, publicada solo ocho años después del hallazgo. Fíjate en lo que el grabador quiso que vieras: el cerro ocupa casi todo el cuadro, más grande que la ciudad; las vetas llevan nombre propio (son concesiones, propiedad); las figuras que suben por las laderas son diminutas. Y fíjate en lo que no está: las galerías, los hornos, el humo, el trabajo. Es una imagen para lectores de Sevilla que querían saber de dónde venía la riqueza, no para quienes la sacaban.

La sacaban, en buena parte, hombres reclutados a la fuerza. El virrey Francisco de Toledo, llegado al Perú en 1569, reorganizó desde 1573 la mita minera: tomó el nombre de un turno de trabajo incaico (la mit'a, que servía sobre todo para obras públicas y agricultura cerca de casa) y lo convirtió en una leva anual para las minas. Unos 13,000 hombres al año, cerca de uno de cada siete varones adultos de una zona de más de 500,000 km² que iba del sur del Perú actual a Bolivia, debían ir a Potosí. Una descripción anónima de la ciudad en 1603 cuenta por lo menos 120,000 andinos, unos 6,000 españoles y otros europeos y unos 5,000 africanos, además de una población mestiza que no cuantifica.

Aquí viene un buen debate de método. Un informe de 1603 dice que de 58,800 indígenas que trabajaban en Potosí solo 5,100 eran mitayos, menos de uno de cada diez; el resto eran 10,500 mingas (trabajadores contratados) y 43,200 trabajadores libres. El historiador Noble David Cook toma esas cifras para decir que la mita era una parte menor del trabajo. Peter Bakewell lee el mismo informe de otro modo: la mita ordinaria repartía a los reclutados en tres turnos, de modo que en una semana cualquiera trabajaba solo un tercio; los otros dos tercios, en sus semanas "libres", a menudo trabajaban como mingas o asalariados, y muchos antiguos mitayos se quedaban en la ciudad. El mismo documento, dos conclusiones. Mueve el control para ver por qué.

Interactivo · El informe de 1603, leído dos veces
De los mitayos en su semana libre, ¿qué parte aparece contada como minga o trabajador libre?

Cifras del informe de 1603 (58,800 trabajadores indígenas: 5,100 mitayos en turno, 10,500 mingas, 43,200 libres), como las citan Cook y Bakewell. El modelo supone, con Bakewell, turnos de una semana de cada tres, así que por cada mitayo en turno había dos en descanso. Es un modelo para ver la lógica del debate, no una medición: no incluye a los antiguos mitayos que se quedaron en Potosí, que harían crecer aún más la segunda cifra.

Sin JavaScript: si solo cuentan los 5,100 mitayos en turno, son 8.7% de los 58,800 trabajadores (la lectura de Cook). Si además los mitayos en semana libre (unos 10,200) aparecen contados como mingas o libres, las personas sujetas a la mita llegan a 15,300, alrededor de 26% (la dirección de la lectura de Bakewell).

El debate sigue en otra escala. La economista Melissa Dell publicó en 2010 un estudio según el cual los distritos que estuvieron sujetos a la mita tienen hoy menos consumo y peores caminos que sus vecinos; en 2025 Abad y Maurer pusieron en duda ese resultado al recodificar qué lugares estaban de verdad sujetos al trabajo forzoso. Las grandes preguntas de la historia latinoamericana (34/98) retoma esa discusión.

La plata no se quedó en Sevilla. Una parte cruzó el Pacífico. En 1565, el agustino y navegante Andrés de Urdaneta encontró el tornaviaje, la ruta de vuelta de Filipinas a México aprovechando la corriente de Kuroshio; su barco llegó a Acapulco el 8 de octubre de ese año. Desde entonces y hasta 1815, cuando la guerra de independencia de México lo interrumpió, el galeón de Manila unió Acapulco y Manila, fundada como capital española en 1571. Un decreto de 1593 limitó el tráfico a dos barcos por año en cada sentido. Hacia Manila iba sobre todo plata, además de cochinilla, cacao, maíz, camote y tabaco; hacia Acapulco venían sedas y porcelanas chinas y otras mercancías de Asia, que seguían en mulas por el "camino de China" hasta la Ciudad de México y Veracruz. Los historiadores Dennis Flynn y Arturo Giráldez propusieron en 1995 que el comercio mundial "nació con cuchara de plata" en 1571: ese año, por primera vez, todos los continentes poblados quedaron conectados por un intercambio directo y continuo.

Mapa antiguo coloreado del océano Pacífico: a la izquierda, Japón, China y las islas Filipinas; arriba a la derecha, la Nueva España y el Caribe; abajo a la derecha, Perú y Chile; en el centro, un océano enorme con un barco de velas y una cartela con el título Maris Pacifici; al sur, una gran tierra austral imaginaria.
Abraham Ortelius, Maris Pacifici, 1589. Grabado coloreado a mano. Ejemplar de las bibliotecas de la Universidad de Texas en Arlington. Abraham Ortelius · dominio público · Wikimedia Commons

Este es el primer mapa impreso dedicado solo al Pacífico, publicado en Amberes veinticuatro años después del tornaviaje. Busca a la izquierda "Philippinas" y, frente a ellas, al otro lado del océano, "Nova Hispania"; abajo a la derecha, "Peru" y "Chili": ese es el circuito de la plata. Fíjate en las proporciones: el océano está comprimido (en realidad es mucho más ancho), y al sur aparece una "Terra Australis" que nadie había visto. El barco del centro es la Victoria de la expedición de Magallanes y Elcano. Un mapa así resume lo que Europa sabía y lo que suponía.

Pintura alargada y colorida: en el centro, un galeón de velas blancas con pasajeros en cubierta; alrededor, en un mar azul de olas, varias canoas estrechas con velas triangulares, tripuladas por personas que se acercan al barco, algunas ofreciendo cosas; arriba, una franja de flores y aves.
Pintor anónimo, probablemente chino de Manila, recibimiento de un galeón por los chamorros en las islas Marianas, en el llamado Códice Boxer, hacia 1590. Tinta y color sobre papel. Biblioteca Lilly, Universidad de Indiana. Boxer Codex (1590) - Unknown Spanish Author/Compiler with Likely Chinese Artist from Spanish Colonial Manila, Philippines, circa 1590 AD. · dominio público · Wikimedia Commons

Y este es el mismo océano visto desde una de sus escalas. El galeón que volvía de Acapulco hacía escala en las Marianas, y los chamorros salían a su encuentro en canoas rápidas de vela triangular para intercambiar agua, frutas y pescado por hierro. Fíjate en que el pintor da tanto espacio a las canoas como al galeón, y en el detalle de las velas y los cascos: quien pintó conocía esas embarcaciones. El galeón no cruzaba un vacío: cruzaba un mundo habitado.

En Europa, la llegada de la plata coincidió con la llamada "revolución de los precios": en Europa occidental los precios se multiplicaron por seis en unos 150 años, alrededor de 1.2% anual (prueba el botón del interactivo de crecimiento). Earl Hamilton, en 1934, la atribuyó sobre todo a la plata americana, con los registros de lo que llegaba a Sevilla; otros historiadores dan más peso al crecimiento de la población y a la plata de las minas centroeuropeas, que ya venía en aumento antes. Es, de nuevo, una discusión sobre causas con los mismos datos a la vista.

El Atlántico y la trata de personas esclavizadas, contada viaje por viaje

Los portugueses recorrieron la costa africana en el siglo XV, llegaron a la India en 1498 y fundaron en el XVI la economía azucarera del Brasil. España, después de las campañas de Cortés y Pizarro, construyó en México y el Perú imperios de plata y de trabajo indígena; los neerlandeses y los ingleses fundaron sus compañías de las Indias Orientales en 1602 y 1600 (la neerlandesa, con acciones negociables); franceses, neerlandeses e ingleses colonizaron el Caribe y Norteamérica. Las plantaciones de azúcar y tabaco, y buena parte de las minas, ciudades y haciendas de América, dependieron de una migración forzada desde África.

Es la atrocidad mejor contada del mundo premoderno, gracias a una base de datos construida por historiadores durante décadas. SlaveVoyages (la base de datos de la trata transatlántica, dirigida por David Eltis y otros) reúne registros de barcos, documentos de seguros y aduanas y periódicos de unos 36,000 viajes, y usa métodos estadísticos para estimar el resto. Su estimación es de unos 12.5 millones de personas embarcadas en África entre principios del siglo XVI y 1866, y de unos 10.7 millones que llegaron a América: cerca de 1.8 millones (alrededor de 14%) murieron en la travesía, el llamado Paso Medio. (Algunos resúmenes recientes ponen el total embarcado un poco más alto, cerca de 12.7 millones, porque la base se revisa; consulta el sitio para las cifras actuales.) Cerca de 40% de toda la trata terminó en el Brasil, que fue también el último país de América en abolir la esclavitud, en 1888. Incluso después de que Gran Bretaña prohibiera su trata en 1807, cerca de 3 millones de personas más cruzaron el Atlántico.

¿Y la América española? España casi no tuvo barcos negreros propios durante siglos: dependía del asiento de negros, una licencia que la Corona vendía a mercaderes extranjeros (genoveses, luego portugueses, después franceses y, desde el Tratado de Utrecht de 1713, la británica Compañía del Mar del Sur). Los puertos de llegada principales fueron Cartagena de Indias, Veracruz, Buenos Aires y La Española, y hasta mediados del siglo XVII México fue el mayor mercado de personas esclavizadas de la América española. La tabla de la base por bandera del barco muestra lo que eso significa: los barcos de bandera española (con los de Uruguay) llevaron a algo más de un millón de personas, y más de la mitad de ese total (unas 569,000 personas, 53.6%) se embarcó entre 1801 y 1850, sobre todo hacia Cuba; buena parte, después de que el tratado anglo-español de 1817 prohibiera la trata desde 1820.

Interactivo · El libro de cuentas del Atlántico
Personas embarcadas en África (millones)
Proporción que murió en la travesía (%)
Quién transportó: personas embarcadas, por bandera del barco, 1501–1875

Las cifras de la base son de unos 12.5 millones de embarcados y 10.7 millones de llegados. Las muertes contadas aquí no incluyen a quienes murieron en las guerras y razias que produjeron cautivos ni en la marcha hasta la costa; Patrick Manning, Michael Gomez y Nathan Nunn las estiman como adicionales, muy grandes e inciertas. Tabla por bandera: estimaciones de SlaveVoyages (versión de la tabla pública de estimaciones), total 12,521,337.

Sin JavaScript: 12.5 millones embarcados menos unos 1.8 millones de muertos en el mar dejan unos 10.7 millones que llegaron. Por bandera: Portugal y Brasil, 46.7% de los embarcados; Gran Bretaña, 26.0%; Francia, 11.0%; España y Uruguay, 8.5%; Países Bajos, 4.4%; Estados Unidos, 2.4%; Dinamarca y el Báltico, 0.9%.

Dos cosas que la base no puede hacer. Cuenta solo el Atlántico; hubo también tratas a través del Sahara, del mar Rojo y del océano Índico, con totales mucho menos seguros (Nunn ha estimado unos 18 millones de personas esclavizadas exportadas en cuatro tratas entre 1400 y 1900, de las cuales la atlántica es con mucho la mayor). Y contar personas no es contar su historia. Las voces de las personas esclavizadas sobreviven en pocos lugares: memorias como la de Olaudah Equiano (1789; se discute si nació en África o en Carolina del Sur), juicios de libertad, y la resistencia que dejó huella en los archivos. Hacia 1609, en las montañas cerca de Veracruz, una comunidad de cimarrones dirigida por Gaspar Yanga resistió a una expedición española y negoció después su libertad y su propio pueblo. Cerca de Cartagena, los fugitivos que siguieron a Benkos Biohó desde 1599 dieron origen a San Basilio de Palenque, cuya gente conserva el palenquero, una lengua criolla, y que la UNESCO declaró en 2005 Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Historiadoras como Saidiya Hartman han enseñado a leer también los silencios de los libros de cuentas. Un registro anota una carga; al historiador hay que recordarle, y él tiene que recordar, que cada línea es una persona.

La Gran Divergencia: ¿cuándo se adelantó Europa, y por qué?

Hacia 1800, el noroeste de Europa, sobre todo Gran Bretaña, era más rico por habitante que casi cualquier otro lugar, y hacia 1900 la distancia era enorme. ¿Cuándo se abrió y por qué? Kenneth Pomeranz (The Great Divergence, 2000) sostuvo que las zonas más ricas de Europa y de China, como el delta del Yangtsé, eran comparables hasta alrededor de 1800, y que Gran Bretaña se despegó porque tenía carbón cerca de sus fábricas y sacaba recursos de sus colonias americanas, lo que liberaba su propia tierra. Robert Allen subrayó los salarios británicos altos y la energía barata, que hacían rentable inventar máquinas que ahorraran trabajo. Críticos del otro lado, como David Landes, insistieron en la cultura y las instituciones; Joel Mokyr, en un "mercado de ideas" europeo entre Estados rivales; Daron Acemoglu, Simon Johnson y James Robinson, en los derechos de propiedad y el comercio atlántico. Prasannan Parthasarathi sostuvo que la India era comparable y que la política británica la deshizo. Un grupo de historiadores económicos (Stephen Broadberry y coautores) adelanta la divergencia a alrededor de 1700, con cuentas nacionales reconstruidas.

¿Y la península ibérica, que recibió la plata? Es parte del mismo rompecabezas: la riqueza que pasó por Sevilla no hizo de España el primer país industrial. Las explicaciones (la inflación, las guerras de la monarquía, las instituciones, la estructura del comercio) son tema de Revoluciones e imperios, 1750–1914 (34/95) y de Economía política (34/54). Parte de la discusión es sobre los datos. Compara dos bases para la misma pregunta.

Interactivo · La misma pregunta, dos bases de datos (PIB por habitante, dólares internacionales de 1990)

Cifras de Bairoch para 1800 (China, unos 1,007 dólares; Europa occidental, unos 941) tal como se citan en la literatura de la Gran Divergencia; cifras de Maddison para 1820 (China, unos 600 dólares; Europa occidental, unos 1,204), de sus tablas de 2001, redondeadas. Las versiones nuevas del Proyecto Maddison las han revisado, y ese es justamente el punto.

Sin JavaScript: las cifras de Bairoch hacen a China un poco más rica que Europa occidental en 1800 (razón de alrededor de 0.93 a favor de China). Las de Maddison hacen a Europa occidental unas dos veces más rica que China en 1820 (razón de alrededor de 2.0). La misma pregunta, respuestas opuestas, por supuestos distintos.

Así es como una disciplina con mucha evidencia puede seguir discutiendo: no sobre si los números existen, sino sobre cuáles son correctos. Un graduado mantiene las posiciones separadas, sabe quién sostiene cuál y no confunde un debate sobre fechas con un debate sobre el valor de las culturas.

Lo que un graduado ve sin pensarlo

  • "Imperios de la pólvora" es una etiqueta práctica con críticos serios: la administración y el fisco pesaron tanto como los cañones.
  • Una tasa de crecimiento menor de 1% anual duplica con creces una población en un siglo; la misma aritmética, al revés, mide una catástrofe.
  • Toda crónica de la conquista tiene autor, fecha, destinatario y propósito; la versión de los vencedores y la de los vencidos se leen juntas.
  • La conquista la hicieron también miles de aliados indígenas, y las epidemias pesaron tanto como las batallas.
  • Las cifras discutidas vienen en rangos: la población de América en 1492 va de menos de 10 a más de 100 millones según el estudio.
  • El mismo documento puede sostener dos conclusiones; el debate sobre la mita de Potosí es un debate sobre cómo leer el informe de 1603.
  • La plata de Potosí y de México unió por primera vez todos los continentes, del Cerro Rico a Fujian, pasando por Acapulco y Manila.
  • La trata atlántica se cuenta por viaje: unos 12.5 millones embarcados, unos 10.7 millones llegados, y eso es solo el Atlántico.
  • La Gran Divergencia es un debate sobre fechas, causas y bases de datos, y ninguna respuesta ha ganado.
  • La unidad de un libro de cuentas es una persona; pregunta qué voz deja fuera el registro.

Dónde aparece después

  • Revoluciones e imperios, 1750–1914 (34/95): las revoluciones francesa, haitiana e hispanoamericanas salen de este mundo, y la industrialización es el acto siguiente de la Gran Divergencia.
  • Las grandes preguntas de la historia latinoamericana (34/98): si las instituciones coloniales, como la mita, explican la desigualdad de hoy.
  • Historiografía (34/92): los cronistas, la "leyenda negra" y la historia desde abajo son las escuelas que leen estas fuentes.
  • Arte virreinal: el barroco de las Américas (34/104): la plata de Potosí pagó iglesias, retablos y pintores, y el galeón trajo biombos y porcelana.
  • Relaciones internacionales (34/52) y Economía política (34/54): el primer sistema de Estados, las primeras compañías por acciones, el mercantilismo y las primeras guerras comerciales globales empiezan aquí.
  • En el mundo: las restituciones de objetos de museo, los debates sobre reparaciones, los nombres de los lugares y la larga sombra de las economías de plantación y de mina, temas de Historia pública, memoria y patrimonio (34/97).

Si quieres profundizar

  • 🌐 Fuente primaria gratis, en español y quechua. La Nueva corónica y buen gobierno de Guamán Poma, digitalizada por la Biblioteca Real de Dinamarca: las 1,189 páginas y sus dibujos, con transcripción y la interfaz en español.
  • 🌐 Fuente primaria gratis, en náhuatl, español e inglés. El Códice Florentino digital (Getty y Biblioteca Medicea Laurenziana): los doce libros, con sus casi 2,500 imágenes; el libro XII cuenta la conquista desde Tlatelolco.
  • 🌐 Base de datos gratis. SlaveVoyages te deja consultar la base de la trata por tu cuenta: viajes, puertos, banderas y años.
  • 🌐 Texto gratis (en inglés). OpenStax, World History, Volume 2, que empieza hacia 1400.
  • 📘 Fuentes indígenas (en español). Miguel León-Portilla, Visión de los vencidos (UNAM, 1959, con muchas ediciones posteriores): los textos nahuas sobre la conquista, traducidos y comentados.
  • 📘 Más ameno. Matthew Restall, Los siete mitos de la conquista española (en español, Paidós, 2004), y Charles C. Mann, 1491 y 1493 (en inglés), dos libros de divulgación sobre América antes de Colón y el intercambio que vino después.
  • 📘 Libros de texto (en inglés). Jerry Bentley, Herbert Ziegler y Heather Streets-Salter, Traditions & Encounters (McGraw-Hill), un panorama mundial; John Richards, The Unending Frontier (University of California Press, 2003), sobre la historia ambiental del periodo; y Kenneth Pomeranz y Steven Topik, The World That Trade Created.
Para llevar

Entre 1450 y 1800, tres imperios terrestres de Asia, una China inmensa y los imperios atlánticos unieron los continentes con plata, azúcar, enfermedades y migraciones forzadas. La conquista de América se lee hoy desde los dos lados, con aliados indígenas en el centro de la historia; la plata de Potosí, sacada en parte con trabajo forzado, cruzó el Pacífico en el galeón de Manila; la trata atlántica es lo mejor contado (unos 12.5 millones embarcados, unos 10.7 millones llegados), y la población de América en 1492 es la mayor incertidumbre. Por qué Europa se enriqueció primero sigue en discusión.

Prueba esto: toma un objeto cotidiano (el azúcar, una moneda de plata, el cacao, la papa, una taza de porcelana) y sigue qué continentes cruzó entre 1450 y 1800 y quién hizo el trabajo.

Fuentes y para profundizar

Fuentes. SlaveVoyages / Trans-Atlantic Slave Trade Database (Eltis y otros; unos 12.5 millones embarcados y 10.7 millones desembarcados; tabla pública de estimaciones por bandera, total 12,521,337, consultada el 3 de noviembre de 2026); Wikipedia en inglés, "Atlantic slave trade" (resumen; asiento, puertos de llegada, México como mayor mercado hasta mediados del siglo XVII; cifra de unos 12.75 millones en resúmenes recientes); Manning, Gomez y Nunn (2008) sobre la mortalidad en África y las cuatro tratas; "Population history of Indigenous peoples of the Americas" (Kroeber 1939, Rosenblat 1954, Dobyns 1966, Denevan 1992, Koch y colaboradores 2019, Henige 1998); Cook y Borah sobre el centro de México; "Cocoliztli epidemics" (1545, 1576; hipótesis de Salmonella Paratyphi C); Nunn y Qian, Quarterly Journal of Economics, 2011; "Fall of Tenochtitlan" (13 de agosto de 1521; aliados tlaxcaltecas; Cuitláhuac); "Spanish conquest of the Inca Empire" (Cajamarca, 15 de noviembre de 1532; fin en 1572); "New Laws" (20 de noviembre de 1542); "Valladolid debate" (1550–51); "Bernal Díaz del Castillo" (terminada en 1568, publicada en 1632); "Florentine Codex" y el sitio del Códice Florentino digital (terminado en 1577 en Tlatelolco; Biblioteca Medicea Laurenziana); "Felipe Guaman Poma de Ayala" (1,189 páginas, 398 dibujos, 1600–1615, Felipe III, conocido desde 1908) y la edición digital de la Biblioteca Real de Dinamarca (dibujo 147, pág. 369 [371], "Este oro comemos"); Restall, Seven Myths of the Spanish Conquest (2003; Paidós, 2004); León-Portilla (1959). "Potosí" y "Mit'a" (1545, Diego Huallpa, guayras, 1565, Bartolomé de Medina 1554, Toledo 1569 y 1573, unos 13,000 reclutas al año, uno de cada siete, unos 520,000 km², descripción de 1603, informe de 1603 citado por Noble David Cook y Peter Bakewell, Dell 2010, Abad y Maurer 2025); "Manila galleon" (1565–1815, Urdaneta, 8 de octubre de 1565, decreto de 1593, mercancías); Flynn y Giráldez, "Born with a 'Silver Spoon'", Journal of World History, 1995; "Price revolution" (precios ×6 en 150 años; Hamilton 1934); "Gaspar Yanga" (1609); "Palenque de San Basilio" (Benkos Biohó, 1599; UNESCO 2005). Pomeranz (2000); Allen; Landes (1998); Mokyr; Acemoglu, Johnson y Robinson (2001); Parthasarathi (2011); Broadberry y coautores; Bairoch y Maddison (2001) para el PIB; Hodgson y McNeill sobre los "imperios de la pólvora", con sus críticos; censo Qing de 1794 según las historias demográficas estándar. Las fechas de los gobernantes son las convencionales, redondeadas. Los cálculos de esta página (tasas, porcentajes, el modelo de la mita) se hicieron en node.

Para tu español
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